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La construcción naval en La Palma ( I ).

Plano del pailebot "San José", de 75 toneladas, diseñado por Sebastián Arozena Lemus en 1867 y que se dedicó a la pesca del salado.

En 1553 el ataque del pirata francés François Le Clerc, conocido como “Pata de Palo”[1], supuso la destrucción de toda la documentación municipal y notarial que se había generado desde el final de la Conquista hasta ese momento, lo que impide constatar las primeras construcciones navales de Santa Cruz de La Palma. Es a partir de esa fecha cuando se empieza a tener referencias de dicha actividad. Así lo indica Waguemert y Poggio quien, en su obra ‘El Almirante Díaz Pimienta y su época’ (Madrid, 1905), asegura que las primeras noticias que hay acerca de la construcción naval en la isla de La Palma son las que arrojan las actas del Cabildo[2], quien concede muchas licencias para cortar maderas en los montes con dicho objeto. Continúa diciendo que las construcciones navales de la Provincia se hacían en La Palma y cuando no sucedía así, las maderas de la isla se llevaban a los astilleros de Gran Canaria o Tenerife donde se fabricaban también algunos barcos. Por último, añade que La Palma fue entre todas sus hermanas la que tuvo más importancia marítimo-comercial por el gran número de buques que se construyeron en sus astilleros.

Pese a la ausencia de documentación, podemos asegurar que desde el primer momento tras la Conquista se construyen barcos en la isla, existiendo profesionales que se dedican a tal fin, como se puede comprobar en los protocolos notariales del escribano Alonso de Gutiérrez, residente en la Villa de San Cristóbal de La Laguna, donde se recoge:

 Año de 1520, junio día 26

Juan Fernández, carpintero de ribera, vo.[3] de la isla de La Palma, est.[4] en Tfe.[5], recibe a Bartolomé de Fuentes, para enseñarle el oficio de carpintero de ribera, por 4 años a partir del primero de este mes. Bartolomé le ha de servir en el oficio de carpintería y calafate, y Fernández le ha de dar de comer, beber, vestir y calzar, y al final del tiempo darle: capa, sayo, jubón, calzas, 1 par de camisas y zapatos, bonete de buen paño, y toda la herramienta perteneciente al oficio, y si enfermara lo ha de tener en su casa a su costa.- Ts[6]. Gonzalo Yanes, zapatero, Juan de Santaella y Luis Barba.- A ruego: Luis Barba. Juan Fernández.[7]

El rápido desarrollo de la construcción naval en la isla se debió a la conjunción de dos premisas: por una parte, a la necesidad de satisfacer el incipiente tráfico que generaba la Carrera de Indias, y por otra la generosidad y bondad de los bosques palmeros. Waguemert y Poggio asegura que la sobresaliente aptitud del pueblo palmero en las construcciones navales, aprovechando las superiores maderas de sus bosques, son el motivo del auge de este tipo de industria en la isla.

Ya en 1594 tenemos constancia, a través del acta del Cabildo de fecha 13 de marzo, de la solicitud de Francisco Díaz Pimienta para cortar madera en Puntallana al objeto de fabricar un buque para su servicio y explotación.

Los primeros planos relativos a la construcción naval en la isla corresponden a una fragata de 60 cañones construida en 1762 por el vizcaíno Jorge de Umarán, quien llegó a la isla a mediados del siglo XVIII, dedicándose a la construcción de buques para la flota local así como para América. Dichos planos se conservan en la Real Sociedad Cosmológica de Santa Cruz de La Palma, entidad a quien agradecemos el acceso a los mismos.

Fue este constructor naval quien se ofreció a las autoridades locales para enseñar a la juventud las primeras letras y, además, aritmética, geometría, agrimensura, náutica y construcción naval, creándose en 1794 la primera escuela pública y seglar de la isla[8]. El edificio que la albergó fue cedido por el obispo Tavira[9], y en él, Umarán tuvo oportunidad de impartir unos conocimientos acerca del gobierno y construcción de barcos que serían fundamentales para la isla.

Posteriormente también llegaría a la isla Cayetano Arozena Uzabaraza[10], natural de San Sebastián, quien al contraer matrimonio en 1805 con Catalina Lemos Smalley[11], emprendería una zaga de excelentes constructores navales.

 

 


[1] Era originario de Normandía, lo llamaban “jambe de bois”, pata de palo en español. Fue el primer pirata conocido en llevar una pierna postiza de madera.

[2] El Cabildo era el organismo que regía la vida política y administrativa de la isla en los primeros años tras la Conquista. Sus primeros miembros fueron nombrados por el Adelantado Alonso Fernández de Lugo, quienes se reunían en la Cueva de Carias ubicada en el barranco de Las Nieves.

[3] Vecino.

[4] Estante.

[5] Tenerife.

[6] Testigos.

[7] LOBO CABRERA, Manuel: Protocolos de Alonso Gutiérrez (1520-1521). Santa Cruz de Tenerife, Instituto de Estudios Canarios y Aula de Cultura del Cabildo Insular de Tenerife, 1979, p. 119.

[8] NEGRÍN FAJARDO, Olegario: La enseñanza en Canarias. Las Palmas de Gran Canaria,  Mancomunidad de Cabildos y El Museo Canario, 1982, p. 14.

[9] Antonio Tavira y Almazán, Iznatoraf (Jaén), 1737 – Salamanca, 1807. Fue obispo de Canarias desde 1791 hasta 1796.

[10] San Sebastián, 1769 – Santa Cruz de La Palma, 1846.

[11] Santa Cruz de La Palma, 1872 – 1863.

[12] Informe relativo a la industria en las islas correspondiente a 1884.

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