¿Me conoces, mascarita?

Foto Mascaritas, Juan Vivancos Antón Cabezo Torres (12)

 

Ha llegado el carnaval, los días equívocos y carnales en el que las noches se convierten en una explosión de luz, hierven los deseos, los maquillajes y las fantasías de oro y plata, de plumas y lentejuelas. La muchedumbre ríe y se balancea al ritmo de murgas que censuran o lanzan improperios a gobernantes y personajes conocidos de la sociedad. Bailan con las comparsas, dan rienda suelta a la ficción y el humor, y por encima de las cabezas enmascaradas agitan los brazos, tiran polvos talcos, gritan, escapan de la cotidianidad, escapan de sí mismos.

El carnaval juega un papel liberador. Un papel en la que los Drag Queen expresan la provocación con sus ropajes, zapatos y actitudes. Así este año en el Parque Santa Catalina la parodia titulada: Mi cielo, yo no hago milagros; que sea lo que Dios quiera, ha formado un revuelo, ha creado algo más que malestar y opiniones para todos los gustos. Unos dicen que hay ataques homófobos, otros que se ha faltado al respeto y a la libertad de los demás, a la religión y a la historia. El director artístico del Carnaval de Las Palmas de Gran Canria, Israel Reyes dice que «Es, artísticamente hablando, impecable y no tenía intención de ofender, que solo hay una utilización del lenguaje estético como lo hacen pintores, escultores, directores de teatro o de ópera, o como ocurre en la literatura”.

Lo cierto es que a mí lo que me gusta es recordar otros tiempos, los tiempos de la prohibición, cuando el carnaval era frenesí, aturdimiento de los sentidos, la trasgresión metafórica de las normas. Me gusta retroceder en el tiempo en que el carnaval era una fiesta popular, y adopta máscaras igual que los primitivos o los actores griegos o latinos. Me gusta recordar la época de las máscaras, de esas caretas pendientes de un hilo, de esas caretas que decía Alonso Quesada: “compraban el sábado y el domingo entraban en su casa con ella puesta”

Llevar careta era poner la voz en falsete para fingir quien no era y ejercer la posibilidad de mostrarse atrevido o lanzar proposiciones a las mujeres que encontraban a su paso, pasarse por adivino y leer la suerte sin ser reconocido. Coqueteaban, reían, bromeaban, hacían cabriolas. Y si el interlocutor encajaba la broma le expresaba su sentimiento, la sacaba a bailar,  la invitaba a torrijas y aguardiente o les amenazaban con escobas para que les diesen limosnas. Otras veces, el público perdía el tino y, sin saberlo, se dejaba arrastrar por una  mascarita que nos hacía una pequeña reverencia, al mismo tiempo que se sujetaba con las manos el borde de la falda, como queriendo decir:

– ¿Baila usted? Finalmente vivían lo que en aquel momento se podía tachar de momentos de locura en la que terminaban bailando con arrebatados suspiros, hombres con  hombres o mujeres con mujeres.

Lo peor es que por aquel entonces yo era pequeña, y aquellas mascaritas vestidas con tules, refajos, pijamas, sombreros: todo antiguo y amarillento de estar guardado durante años, con sus caretas acartonadas y deformes que imitaban viej@s, diablos, monstruos, me daban pánico. En la inconsciencia infantil era imposible creer que fueran seres humanos.

Pero cuando más me asustaban era cuando se acercaban y con grititos casi histérico preguntaban: -¿Me conoces, mascarita?

Ahora las máscaras son de diseño. El sexo no es un tabú sino un derecho. El carnaval es una alegoría a la vida, una entrega a la muerte simbolizado en el entierro de la sardina. Una fiesta de masas, casi un gigantesco botellón en el que se entremezclan la fantasía de las Reinas con los Drag Queens.

Un carnaval en el que yo sigo escuchando -¿Me conoces, mascarita?

Foto, Juan José Vivancos y Antón Cabezo T

Blog-rosariovalcarcel.blogspot.com

COMENTARIOS (18)

  1. estrellita 06.03.2017 - 12:58

    Síiii… te conozco; pero las mascaritas no se descubren. Las mascaritas, si las conoces, te callas, no dices nada, que se rompe la magia del carnaval. Esa era, entonces, la consigna, lo que nos enseñaban los padres. Descubrir las mascaritas era –y sigue siendo- pecado. Especialmente cuando la mascarita era…

  2. CR9 06.03.2017 - 16:29

    Don Pedro Luis,¡Qué tierno su comentario, tanto que se me han saltado las lágrimas... Precioso. Tomaré nota de su sabiduría. Mi abrazo apretado.

  3. PedroLuis 06.03.2017 - 12:58

    Síiii… te conozco; pero las mascaritas no se descubren. Las mascaritas, si las conoces, te callas, no dices nada, que se rompe la magia del carnaval. Esa era, entonces, la consigna, lo que nos enseñaban los padres. Descubrir las mascaritas era –y sigue siendo- pecado. Especialmente cuando la mascarita era…

  4. rvalcarcel 06.03.2017 - 16:29

    Don Pedro Luis,¡Qué tierno su comentario, tanto que se me han saltado las lágrimas... Precioso. Tomaré nota de su sabiduría. Mi abrazo apretado.

  5. ThePalm 08.03.2017 - 23:03

    El carnaval ofrece la oportunidad de sacar al exterior ese “niño”, tantas veces equivocadamente escondido, ese yo reivindicativo, ese otro yo que nunca fuimos, esa “pluma” que algunos llevan escondida y que no se atreven a mostrarla sin ningún tipo de reparo. El carnaval es alegría, es color, es ritmo, es…

  6. CR9 10.03.2017 - 20:06

    Sí, Pedro J: Sabes lo mucho que me gusta el Carnaval. Lo mucho que he disfrutado tanto de Cleopatra como de mejicana o de Indiana. Pero el disfraz que recuerdo con gran ternura fue aquel que siendo yo una niña, " la abuela" Doña María Grau Bassas sacó del baúl de los recuerdos. ¡Qué día tan emotivo! Nos vistió a todas…

  7. pevalqui 08.03.2017 - 23:03

    El carnaval ofrece la oportunidad de sacar al exterior ese “niño”, tantas veces equivocadamente escondido, ese yo reivindicativo, ese otro yo que nunca fuimos, esa “pluma” que algunos llevan escondida y que no se atreven a mostrarla sin ningún tipo de reparo. El carnaval es alegría, es color, es ritmo, es…

  8. rvalcarcel 10.03.2017 - 20:06

    Sí, Pedro J: Sabes lo mucho que me gusta el Carnaval. Lo mucho que he disfrutado tanto de Cleopatra como de mejicana o de Indiana. Pero el disfraz que recuerdo con gran ternura fue aquel que siendo yo una niña, " la abuela" Doña María Grau Bassas sacó del baúl de los recuerdos. ¡Qué día tan emotivo! Nos vistió a todas…

  9. Berenjenal 09.03.2017 - 02:51

    Fiesta de paganas en tiempo modernos, famosas, según dicen, fueron las bacanales en honor de Baco, o las Saturnales en honor del dios Saturno de la antigua Grecia y en la Roma clásica. Murgas y comparsas y se puede leer el polémico carnaval de Las Palmas y su Gala Drag, con una alegoría de la crucifixión de Cristo…

  10. CR9 10.03.2017 - 16:06

    Pues sí, querido amigo. Habrá que ir con cautela y esperar porque como dice el refrán "el tiempo lo cura todo". Porque al final, yo misma me pregunto quién soy yo para armar más revuelo, para creerme en la verdad. Un beso grande, grande.

  11. Juanf 09.03.2017 - 02:51

    Fiesta de paganas en tiempo modernos, famosas, según dicen, fueron las bacanales en honor de Baco, o las Saturnales en honor del dios Saturno de la antigua Grecia y en la Roma clásica. Murgas y comparsas y se puede leer el polémico carnaval de Las Palmas y su Gala Drag, con una alegoría de la crucifixión de Cristo…

  12. rvalcarcel 10.03.2017 - 16:06

    Pues sí, querido amigo. Habrá que ir con cautela y esperar porque como dice el refrán "el tiempo lo cura todo". Porque al final, yo misma me pregunto quién soy yo para armar más revuelo, para creerme en la verdad. Un beso grande, grande.

  13. ThePalm 10.03.2017 - 20:45

    La verdad es que no me acuerdo de ese disfraz. Tratándose de doña María, te entiendo perfectamente. Yo también le tenía un enorme respeto. Cocía como los ángeles. Pero ya sabes tú que era del colmillo retorcido. Y en sus dominios no se oponía el Sol, como a Felipe II, desde aquella silla tumbona cuya inclinación ella…

  14. pevalqui 10.03.2017 - 20:45

    La verdad es que no me acuerdo de ese disfraz. Tratándose de doña María, te entiendo perfectamente. Yo también le tenía un enorme respeto. Cocía como los ángeles. Pero ya sabes tú que era del colmillo retorcido. Y en sus dominios no se oponía el Sol, como a Felipe II, desde aquella silla tumbona cuya inclinación ella…

  15. Berenjenal 20.03.2017 - 01:05

    Amiga Rosario, si hoy comentas sobre una tradición culturar como es el carnaval, que tal este comentario sobre ¿Por que tocan las campanas? > ¿Por qué tocan las campanas? > Significados de una tradición cultural que esta a punto de perderse > > La Comunidad de Madrid prepara un decreto para que las…

  16. Juanf 20.03.2017 - 01:05

    Amiga Rosario, si hoy comentas sobre una tradición culturar como es el carnaval, que tal este comentario sobre ¿Por que tocan las campanas? > ¿Por qué tocan las campanas? > Significados de una tradición cultural que esta a punto de perderse > > La Comunidad de Madrid prepara un decreto para que las…

  17. CR9 20.03.2017 - 17:48

    Gracias querido amigo: Pero lo ha explicado tan bien que no creo necesario que añada nada más. De todas formas, me parece un tema tan atractivo que intentaré pensar en ello. Un beso grande, grande.

  18. rvalcarcel 20.03.2017 - 17:48

    Gracias querido amigo: Pero lo ha explicado tan bien que no creo necesario que añada nada más. De todas formas, me parece un tema tan atractivo que intentaré pensar en ello. Un beso grande, grande.

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