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El Caleidoscopio
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(Películas) Somers Town y Mary and Max: el valor de la amistad.

Somers Town, película británica (2008). Dos adolescentes con problemas se conocen en Londres y entablan una bonita amistad. Juntos pasarán el verano más maravilloso de sus vidas.

Dos películas muy diferentes han conseguido emocionarme estos últimos días casi de forma consecutiva: una con imagen real, la otra con figuras de plastilina, una en Inglaterra, la otra a caballo entre Australia y Estados Unidos, una con dos adolescentes de protagonistas, en la otra una niña y un hombre maduro, pero ambas con un nexo en común: el valor de la verdadera amistad, esa que no se regala ni se presta, esa que si el destino nos la ofrece debemos cuidar como el mayor de los tesoros.   

Somers Town es una película británica rodada en blanco y negro (pero con un precioso pasaje en color), quizás para acentuar el gris de las vidas de las personas que pueblan esas zonas metropolitanas del gran Londres, o quizás para inmortalizar a sus personajes en el recuerdo. Dos adolescentes con problemas  se conocen por casualidad: Marex, polaco, recién llegado con su padre, huyendo de un tormentoso pasado familiar, o buscando una nueva vida,   y Tommo, inglés, fugado de su casa que vagabundea por la zona de Somers Town (zona norte de Londres). Entre ellos surge una amistad abnegada y desprendida. A la manera del clásico de Marx Twain, Las aventuras de Huckleberry Finn, en donde el muchacho Huck y Jim, el esclavo negro y prófugo, escapan y se ayudan mutuamente, con sinceridad, sin darse las gracias:  arriesgan el pellejo por el otro sin necesidad de mencionar nada al respecto.

La película solo dura 75 minutos, no hace falta más cuando una historia está bien contada, con precisión de cirujano, sin estridencias. La vida en estas zonas de las grandes ciudades con incierto futuro, llenas de diferentes idiomas, donde las personas deambulan intentando sobrevivir, con pocas esperanzas de algo mejor. En este escenario Marex y Tommo vivirán el mejor verano de sus vidas. Marex eternamente pegado a una cámara fotográfica, Tommo sin un hogar a donde ir. Juntos correrán pillerías, se agarrarán su primera borrachera, se enamorarán de la misma chica, intentarán ganar su primer dinero… una historia deliciosa y fresca, divertida y sincera,  sin caer en el excesivo dramatismo en el que a veces cae el cine social,  pero sin que falte tampoco. Mención especial para los dos actores protagonistas, Thomas Turgoose y Piotr Jagiello, ambos desprenden una química que parece traspasar la pantalla. En mi caso el rubio inglés me ha camelado, se planta delante de la cámara y te gana desde la primera escena, le da igual ser más guapo o más feo, desprende carisma a raudales.

La banda sonora,  a cargo de  Gavin Clark: un folk melancólico, dulce y disfrutable, que le va como anillo al dedo.

Muy bien contada esa primera etapa de la  adolescencia, esas primeras amistades, alguna inolvidable, alguna para toda la vida. Realmente te hace recordar esa época de cambios, de angustias, de sueños y de locuras.

Recomiendo verla en versión original (siempre lo recomiendo pero en este caso más): aparte de que con los niños el doblaje parece más impostado (no se bien porqué pero así suele sucecer), aparte de eso, al ser en una zona de Londres con muchos idiomas y acentos, se pierde todo ese ambiente de léxicos trotamundos y cosmopolitas.

Enlace al trailer de Somers Town:

http://www.youtube.com/watch?v=DOTvZNSssbQ

Mary and Max es una película australiana rodada con la técnica del fotograma a fotograma (stop motion) y con figuras de plastilina (plastimación -en inglés claymation). Basada en una historia verdadera. Cuenta la relación por correspondencia entre  Mary,  una  niña australiana de 8 años, y Max, un  judío de Nueva York de 44. Entre ambos surge una amistad ilógica e imposible, una amistad que va más allá de las fronteras y de la edad, y que el tiempo y ellos mismos consolidan. Ambos con problemas, ambos seres solitarios.  Mary es una niña con una familia rota: su madre es alcohólica y cleptómana, y su padre está ausente, siempre metido en su mundo extravagante, quizás para huir de su propia  familia. Max es un hombre con obesidad mórbida, con una enfermedad mental, el Síndrome de Asperger, con limitaciones sociales y de empatía. Son personajes raros, diferentes, acomplejados, poco agraciados, que la sociedad no comprende y que aparta  y olvida. Quizás por eso mismo crece una profunda amistad: se comprenden, se sinceran, se cuentan sus ilusiones, sus miedos, sus anhelos, en definitiva, se muestran tal como son.

Una relación epistolar, construida carta a carta, palabra a palabra, letra a letra, con las teclas de su máquina de escribir en el caso de Max, con lápices de colores y bolígrafos en el de Mary, salvando miles de kilómetros de distancia, donde la llegada de la carta del amigo es esperada con ansia, con nervios y alegría, donde responder se convierte en un acto reflejo.  Una amistad que puede ser tan profunda o más que la del amigo cercano. Aquí no hay trampa ni cartón, las emociones y personalidades se traslucen tal como son. Intentando ayudarse, intentando comprenderse, en un mundo que por desgracia no lo hace. Encuentran en el otro ese amigo sincero que siempre habían querido, y no habían podido,  tener.

Con una estética maravillosa, con maquetas y figuras de plastilina, con un color gris para Nueva York, con un tono más ocre para Australia. Con un guión portentoso, mayormente contado de forma epistolar, dinámica y didácticamente, con una narración amena y literaria. La banda sonora muy lograda, capaz de marcar los continuos toboganes tanto de los personajes como de la historia: un metrónomo piano-emocional.  Mary and Max es una película sorprendente, conmovedora y sensible, divertida pero triste, emocionante y dolorosa, de sonrisas y lágrimas, compleja y difícil.  Una película que te deja sin palabras, sin aliento. Ha ganado infinidad de premios, posiblemente estamos hablando de una obra maestra.

La soledad es uno de los mayores miedos de las personas, para algunas un amigo lo puede ser todo e incluso condicionar su vida y su camino.

Ya lo decía Guy de Maupassant: "Nuestro gran tormento en la vida proviene de que estamos solos, y todos nuestros esfuerzos, todos nuestros actos, solo tienden a huir de esa soledad".

Enlace al trailer de la película  Mary and Max:

http://www.youtube.com/watch?v=MgRjB8PEDkM

Enlace al comienzo de la película  Mary and Max (los primeros 8 minutos):

http://www.youtube.com/watch?v=EnZiW0sVS2c

Películas diferentes, tanto de personajes como de técnica y estética, de épocas y problemas personales, pero unidas por la verdad infinita y universal de la amistad.

 Ficha técnica de Somers Town:

Año: 2008; duración: 75 minutos; País: Gran Bretaña; Director: Shane Meadows; guión: Paul Fraser; música; Gavin Clarke; fotografía: Natasha Braier; reparto; Thomas Turgoose, Piotr Jaqiello, Elisa Lasowski, Ireneusz Czop, Kate Dickie, Perry Benson; productora: Mother Vision/Tomboy Films; web oficial: http://www.somers-town.com/

Ficha técnica de Mary and Max:

Año: 2009; duración: 88 minutos; País: Australia; Director: Adam Elliot; guión: Adam Elliot; música; Dale Cornelius; productora: Melodrama Pictures; web oficial: http://www.maryandmax.com/

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