
Instantánea tomada por un fotógrafo de la agencia EFE, en el transcurso del acto celebrado el pasado lunes en Ferraz, en el que se conmemoraron las cuatro décadas del aplastante triunfo del Partido Socialista en las elecciones generales. El incuestionable entusiasmo que aquí muestra en su rostro de venerable (y venerado) patriarca el entonces líder supremo contrasta con la sonrisa de beatífica estupidez (habitual) de su actual sucesor.
Este partido en dos empezó carca,
luego vino la mama y ya fue el coco,
enemigo con mala baba y poco
seso y leal mayordomo de la parca.
De la mano de la CIA en la resaca
del franquismo se hizo más bien el loco,
que en sumarse a la fiesta todo es poco,
aunque la intención pecase en bellaca.
Llegó al poder total y cambió
todo para que no cambiase nada;
magno ideal del buen revolucionario.
Viejo que encanece y echa papada,
Felipón, hoy quién entonces te vio,
junto a tu sucesor, ruin y plagiario,
ya no eres nuestro césar visionario:
sombra de tu sombra eres, Isidoro;
mira tu legado atroz, tu desdoro.