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El callejón
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Torrente, más presente que nunca

Por la noche con otro coche, chuleando sin cesar
va tu amigo, el DAO de la Policía Nacional.
Los peligros que le acechan él no los quiere afrentar
pues solo tiene un compromiso con su virilidad.
Apatrullando la ciudad, apatrullando la ciudad,
por la noche con otro coche apatrulla la ciudad.
Apatrullando la ciudad, apatrullando la ciudad,
por la noche con otro coche apatrulla la ciudad.
La delincuencia y el proxenetismo, la droga y la corrupción:
él, con entrega y energía, busca su perdición.
Lo mismo toca una teta que el sobre de una comisión,
que evita que los suyos le soben al ministro el badajo,
que a él las víctimas de los delitos le importan un carajo.
Y persigue a sus compañeras con la polla en la mano
porque esta bestia, siempre alerta, sólo piensa con el ano.
Si eres mujer, a toda hora desenfunda el pito el muy marrano.
Apatrullando la ciudad, apatrullando la ciudad,
por la noche en otro coche apatrulla la ciudad.
Apatrullando la ciudad, apatrullando la ciudad,
por la noche en otro coche apatrulla la ciudad.
Apatrullando la ciudad, apatrullando la ciudad,
por la noche en otro coche negando la realidad.
Apatrullando la ciudad, apatrullando la ciudad,
por la noche en otro coche rentabiliza la crueldad.
Apatrullando la ciudad, apatrullando la ciudad,
por la noche en otro coche negando la verdad.
Apatrullando la ciudad, apatrullando la ciudad,
por la noche en otro coche el rey de la mezquindad.
Apatrullando la ciudad, apatrullando la ciudad,
por la noche en otro coche tras salir de la sauna Adán.

 ¿Dónde vas, Óscar Puente?
¿Cómo puedes ser tan mala gente?
No te das cuenta de que es deprimente
que un lerdo como tú, bruto, demente,
es para la mayoría un hecho hiriente
que seas el ministro más indecente.
Tienes el cerebro agujereao’
como cualquier tonto útil y pringao’.
¿Dónde vas, Óscar Puente?
Siempre a favor de la oficial corriente
no te das cuenta de que es deprimente
que te usen de muro inclemente.
Lo que tú tienes te lo has buscao’
y es que tu mal rollo está caducao’.
Si no te queda ni un amigo verdadero,
si eres carne de picadero,
mojón insulso de cagadero,
cortina de humo para Zapatero,
jefe mafioso de este clan de cuatreros.
¿Qué vas a hacer con tu papelón de matón?
Solo y tan cerca de la prisión,
que para ti allí no hay redención.
¡Ay, Óscar Puente!
¿Cómo puedes ser tan mala gente?
No te das cuenta, Puente,
de que tu futuro es deprimente.
¿Dónde vas, Óscar Puente?
¿Cómo puedes ser tan mala gente?
No te das cuenta, Puente,
no te das cuenta de que eres excedente.

Después de salir del maco
más perdido que un cosaco
en la Gran Vía
habiéndome quedado flaco
decidí chutarme una sangría.
Con mi agenda de putillas
y mis llantos en la almohada,
con mi palillo de dientes,
vacilando de costao’,
como quien aún corta el bacalao,
el Ábalos ha vuelto a las andadas.
Me blanquean los cheques
llenos de miles de billetes
en la República Dominicana,
que he sido siempre muy de Puta Cana.
Y los que se pican es porque yo
sigo brindando en este crisol
y si falta hace canto cara al sol.
Desde Teruel a Bogotá
pasando por Gibralta’,
en La Habana y en Hong Kong
así como en Caracas y Washington
todos hablan de mí, por algo será.
Lo lailo lailo lo lailo la
Lo lailo lo lailo la
Lo digo como lo bailo.
Me beneficiaba a todas y ninguna
se quejó de malos tratos.
La Guardia Civil y los niñatos de la Una
me lustraban los zapatos.
Si me puso cuernos la fortuna
fue por culpa de mis ex parientas,
menos mi madre y mis hermanas,
que todas son coños en venta y avarientas.
Me cago en la UCO y en algunos jueces
las más de las veces
naipes de la misma baraja
que compramos en las rebajas.
Pisé moqueta luciendo jeta o chepa
y fumando petas por todos los salones
pero me chafó el negocio un sucio socio,
un gorila de night club, un simple trepa,
clon de Luca Brasi, escolta de don Corleone.
Aunque el gran jefe me decepcionó
la justicia apenas me tocó
la pasta que a toneladas
he sacado en valijas camufladas.
Y ya me despido de todos los toletes;
que os den por vuestros mismísimos ojetes:
me queríais echar el lazo,
pues yo ni caso,
y ya que me largo, y por si acaso,
hasta nunca, mamonazo’.

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