cerrar
cerrar
Registrarse
Publicidad
Cultura
Publicidad

La construcción de Espíndola como puerto comercial y la llegada de la carretera a San Andrés y Sauces

Las obras de construcción del puerto Espíndola fueron adjudicadas, según nos dice Díaz Lorenzo, mediante subasta pública el 23 de abril de 1909 al contratista D. Eladio Duque Batista por importe de 245.000 pesetas, comenzando los trabajos a finales de diciembre de ese mismo año. En septiembre de 1913 se autoriza el primer reformado. Pero los trabajos quedaron suspendidos el 6 de abril de 1915, pues estaba pendiente la redacción del proyecto en el que se introducían las reformas .

Sea como fuere en la segunda década del siglo XX la actividad portuaria en la zona era considerable. A ello contribuyó, sin duda, el hecho de que el Estado le adjudicase a la Compañía de Vapores Interinsulares Canario el servicio interinsular con prolongación intercomarcal bisemanal a Los Sauces y Tazacorte, mejorando por tanto la comunicación con la zona norte de la isla. Según la prensa de la época (1912), el puerto de Los Sauces es frecuentado por <<históricos>> correos interinsulares como <<Lanzarote>> <<Sancho>> y otros.

En estos momentos en los que el cultivo de la cebolla tenía gran importancia, no sorprende encontrar referencias a barcos que salen del puerto con tal producto y en general con todo los conocido como <<frutos del país>>. Además existía en 1913 un pequeño vapor denominado <<Montserrat>> que realizaba servicio diariamente con Puerto Espíndola. Éste partía por la mañana hacia Los Sauces y regresaba a la Capital por la tarde, siendo la tarifa mínima 1,50 pesetas por persona.

A finales de los años veinte, la actividad portuaria desarrollada en Puerto Espíndola, dada la importancia comercial del municipio, es considerable. Así se sabe que en esta época lo frecuentaban dos vapores al mes y tres o cuatro pailebotes, siendo el movimiento anual de unas 11.000 toneladas de exportación y 10.000 toneladas en importación. En torno a él se implantaron en el primer cuarto del siglo diversas empresas, como son varias industrias de mieles, azúcares y aguardientes, y empaquetados de plátanos, como el Sindicato Agrícola, situado justo encima del puerto, que llegó a aglutinar a cuatrocientos socios. Su actividad fue fundamental en la obtención de condiciones más favorables para los agricultores.

En 1929, se presenta el proyecto de las obras que faltan por ejecutar. En 1934 se redacta un proyecto para la adquisición de una grúa de 1.000 Kilos de fuerza para instalar en el Puerto de Espíndola. En 1941 se comenta la necesidad de ampliar el rompeolas, pues las obras proyectadas para abrigo se consideraban insuficientes.

A partir de estos momentos la historia del puerto de Espíndola cambia sustancialmente. La llegada de la carretera de Santa Cruz de La Palma a San Andrés y Sauces determinará que pierda la importancia como punto de salida y de entrada de diversos productos y pasajeros, lo cual comienza a hacerse poco a poco por carretera.

Ahora bien, la crisis del puerto Espíndola, como puerto comercial no significa que en éste cesen otras actividades. En tal sentido, ese embarcadero seguirá siendo, como lo era desde hacía mucho tiempo, el centro de la actividad pesquera de la zona y, en la época en la que estuvo prohibida la emigración, el punto, junto con otros de la zona, por donde salían clandestinamente los sauceros agobiados por la mala situación social, económica y política del momento.

San Andrés y Sauces… una mirada a su pasado. José Antinio Batista Medina. Néstor Hernández López.
Fotografía de Puerto Espíndola con las producciones agrícolas de cebolla que se exportaban en 1912. Archivo de Eulogio Hernández y Fernando Fernández. Restaurada y coloreada por Abraham Tomás Díaz Abreu.
Fotografía del Sindicato de Cosecheros. Año 1927. Pertenece al archivo de Eulogio Hernández y Fernando Fernández. Restaurada y coloreada por Abraham Tomás Díaz Abreu.

Archivado en:

Más información

Publicidad
Comentarios (1)

Leer más

Publicidad

Últimas noticias

Publicidad

Lo último en blogs

Publicidad