La AEMET contabilizó en la estación del Roque de los Muchachos 242,8 litros en las últimas 24 horas

La borrasca Therese continúa dejando este miércoles agua en La Palma, con registros importantes en el norte y las cumbres de la isla. En Puntagorda hay valores a mediodía de hoy de más de 75 litros por metro cuadrado, mientras que en Garafía se registran cerca de 70, según el portal Apalmet.
La acción de las lluvias ha generado daños en infraestructuras, en tendidos eléctricos, caídas de ramas y desprendimientos en las vías, como el pino que atraviesa la carretera del norte en la zona de Roque de Faro, Garafía.
El presidente del Cabildo, Sergio Rodríguez, destaca que la incidencia de la borrasca no ha causado daños personales y sí incidentes en los que trabajan los operativos para su resolución.
Advirtió que tras la borrasca se seguirán produciendo desprendimientos en las vías por lo que habrá que estar atento a la evolución, al igual que en lo que se refiere a la continuidad de la medida de mantener el túnel nuevo de la cumbre en doble sentido.
La borrasa Therese, “histórica” según la Agencia Estatal de Metereología (Aemet) por su persistencia, está previsto que abandone Canarias este miércoles, cuando a partir de las 18.00 horas se prevé que ya no quede ningún aviso activo por lluvias, aunque podría haber precipitaciones hasta el sábado.
En estos momentos permanece activado el aviso amarillo en las islas occidentales hasta las 12.00 horas, y hasta las 18.00 todavía quedará alguna zona de vigilancia con aviso amarillo que podría afectar al oeste de Gran Canaria y de Tenerife.
La previsión de la Aemet apunta a una “vuelta a la normalidad” a partir de mañana jueves, con una retirada progresiva de la inestabilidad residual aunque con posibles lluvias débiles en las islas occidentales y en Gran Canaria, y prevé un inicio de Semana Santa con tiempo estable en el archipiélago.
El delegado de la agencia en Canarias, David Suárez, explica a EFE que la situación más complicada de toda esta semana de borrasca se produjo ayer martes, por la mañana en Gran Canaria y por la noche en Tenerife.
David Suárez esgrime que durante esta semana que ha durado la borrasca Therese, los servicios meteorológicos han tenido “gran parte de la situación dominada, con avisos, incluso de nivel naranja, con 72 horas de antelación”, si bien ha habido otras actuaciones “más en el corto plazo, cuando la incertidumbre ha sido mayor”.
La primera fase de la borrasca se caracterizó por lluvias, vientos y oleaje que estuvieron “muy marcados” por los frentes que se acercaron a las islas, pero a partir del fin de semana, con la llegada del núcleo y su comportamiento errático, la predictibilidad de los sistemas se fue complicando.
“El posicionamiento del núcleo 50 kilómetros al oeste o al este cambia mucho las zonas de impacto en Canarias, que es un terreno insular y fragmentado”, recalca Suárez.
A la espera de un análisis más pormenorizado de los datos de las estaciones meteorológicas, varias estaciones de la red principal de Aemet en Canarias han registrado acumulaciones superiores a los 600 litros/metro cuadrado en una semana. Solo en las últimas 24 horas, la estación del Roque de los Muchachos contabilizó 242,8.
Preguntado si la borrasca Therese se puede considerar histórica, David Suárez no tiene dudas: “sí lo es por su persistencia”.
Recuerda que en ocasiones anteriores se activaron avisos rojos durante varios días, como con la llegada del ciclón tropical Hermine (2022), pero con Therese los efectos se han prolongado una semana.
¿Cabe esperar más borrascas de este tipo en Canarias? El delegado de la Aemete en Canarias hace hincapié en que uno de los impactos del cambio climático es la concentración en el espacio-tiempo de precipitaciones intensas y que sean más frecuentes.
Con lo cual, recomienda que las medidas de adaptación climática tienen que ir enfocadas a este tipo de situaciones.
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006
“Teresa” deja mucha agua, pero mucha, y que tal vez no volvamos a tener esa cantidad en algún tiempo, sin embargo se ha tenido mucho para organizar, buscar la manera de conservarla almacenada para su uso y necesidades posteriores, pero NO.
Paradójicamente, la isla verde, la que más agua tiene, desprecia ese regalo de la naturaleza y continúa vertiéndose al mar, para luego construir y montarse una desaladora, una ¡¡desaladora!! Prácticamnte por la vía de urgencia que viene a compensar las pérdidas en los sistemas de transporte, que tampoco se han solucionado.
Otra manera de comercio agresivo, sutilmente impuesto por las negligencias y abandono de una red con problemas ya que siendo un bien necesario, pero repartidas generosamente sus pérdidas desde sus almacenamientos no llega a destino y su uso.
Como decía D. Federico, Trillo para los amigos:
https://www.youtube.com/watch?v=RF4KvzqjjUE
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manolosan
¿Deja agua? ¿Si? Porque quedarse acumulada en tuberías estropeadas y balsas que pierden no creo… Todo dejado, nada actualizado, ninguna inversión en mantenimiento, informes sobre acuíferos (ahí no me meto porque no entiendo), todo mal para poder instalar sí o sí, por el “mishuevismo” de Zapata las desaladoras. El agua podría quedarse si invirtieran pero se ve que no interesa … La naturaleza da, y los que son taaan ecológicos, taaan islas verdes, lo desperdician. HIPÓCRITAS.
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