
El Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane celebra este viernes, 23 de enero, a las 19:30 horas, en la Plaza de El Retamar, un acto de reconocimiento institucional vinculado al episodio de ‘El Galvao’, ocurrido durante el Entierro de la Sardina del Carnaval de 1961.
Aquella celebración, nacida del ingenio popular y del espíritu carnavalesco del barrio, acabó convirtiéndose en un episodio de represión que marcó a toda una generación de vecinos y vecinas de Retamar y que hoy forma parte de la memoria histórica del municipio. El acto cuenta con la colaboración de la Asociación de Vecinos El Retamar y la participación de familiares de las personas represaliadas.
El alcalde de Los Llanos de Aridane, Javier Llamas, señala que este acto “no es solo un reconocimiento institucional, sino un gesto de reparación hacia un barrio y hacia personas que fueron castigadas por hacer lo que siempre habían hecho: celebrar, reír y mantener viva una tradición”. Llamas añade que durante años se intentó borrar esta historia con multas, miedo y silencio, y hoy el Ayuntamiento asume que recordar también es una forma de hacer justicia. “Celebrar el carnaval no es ningún delito”, señala.
Por su parte, el concejal de Participación Ciudadana, Arón León, destaca que “recuperar y contar bien esta historia es fundamental para entender lo que vivió el barrio de Retamar y, por extensión, el municipio”. León apunta que “la memoria no es solo recuerdo, es aprendizaje colectivo, y actos como este permiten que las nuevas generaciones conozcan episodios que durante años se silenciaron”.
La historia
Durante siglos, los vecinos y vecinas de Retamar representaron el cortejo medieval del Entierro de la Sardina, una mascarada popular integrada en el carnaval tradicional de Los Llanos de Aridane. Esta manifestación festiva fue una expresión colectiva profundamente arraigada en el barrio, pero también una práctica perseguida y desautorizada por las administraciones civiles y eclesiásticas, especialmente durante la dictadura franquista.
En enero de 1961, un acontecimiento de repercusión internacional marcó indirectamente esta tradición. En la madrugada del día 21, el militar portugués Henrique Carlos da Malta Galvão (1895-1970), opositor a la dictadura de Salazar, y un grupo de 60 tripulantes protagonizaron el secuestro del buque luso Santa María en el puerto de La Guaira. La prensa internacional calificó los hechos como “la piratería del siglo XX”, dando la vuelta al mundo.
Ese mismo año, el Entierro de la Sardina del barrio de Retamar incorporó este episodio a su sátira popular. Al grotesco pelele que simbolizaba el mal se le dio el nombre de ‘Galvao’, que debía morir en la hoguera. El origen del nombre fue también fruto del humor popular: la burra que cuidaba Nicolás Hernández Pérez, conocido como “el gato”, se había extraviado y, tras ser encontrada al atardecer, entre bromas, parranda y vino tinto, el grito de “¡Ya apareció Galvao!” acabó dando nombre a la sardina de aquel carnaval.
La tarde-noche del 15 de febrero de 1961, los planes del cortejo de la mascarada de Retamar se vieron truncados una vez más por la intervención de las fuerzas del orden público, acompañadas por el alcalde y el párroco. La manifestación burlesca fue disuelta entre carreras, pérdida de alpargatas, retención del animal, detenciones personales y la imposición de multas que aún hoy se recuerdan con amargura en el barrio. La administración civil y eclesiástica aplicó la normativa de la dictadura franquista y el pueblo sufrió represión.
Tal y como figura en el libro de multas que se custodia en el Archivo Municipal de Los Llanos de Aridane, el 16 de febrero de 1961 varios vecinos del barrio de Retamar fueron sancionados con 50 pesetas por “actos de mal gusto”, tras denuncia del guardia municipal Jesús Francisco Ríos. Los vecinos represaliados fueron Francisco Álvarez Pérez; José A. Pérez Pérez; Francisco Benítez Reyes; José Viña Lorenzo; José D. Hernández Pérez; Marcelino Luis Hernández; Domingo Hernández Pérez; Nicolás Hernández Pérez; Wenceslao Sosa Pais y Martín Fernández Barreto. Estos dos últimos fueron sancionados además por “excitación a las órdenes”, con un total de 100 pesetas. Las mujeres que participaron en este llamado “acto de mal gusto”, en realidad el Entierro de la Sardina, no fueron objeto de sanción.
El Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane expresa su agradecimiento a la Asociación de Vecinos El Retamar, a la cronista oficial del municipio, María Victoria Hernández, y a los familiares de quienes participaron y fueron represaliados en 1961.
Archivado en:
Más información
Últimas noticias
Lo último en blogs
pejes verdes
“Represaliados”….. una multa,…
Replesaliado el alcalde elegido democráticamente de Los Llanos de Aridane, le metieron un tiro en la cabeza y lo enterraron al pié del pino del consuelo, para más inri le intentaron quitar los tres hijos a su esposa, no pudo cobrar por viudedad porque su marido no estaba muerto, sino desaparecido.
Pero al Llamas no le interesa un pito está parte truculenta de la historia del municipio, un alcalde tan democrático como él mismo.
Ya sabesmos lo que les gusta a los matazoneros una fiesta….
Miserias matazoneras…
Leer más
GALVA
Mi fiesta….🤣
Leer más
manolosan
“La administración civil y eclesiástica aplicó la normativa de la dictadura franquista”…. Efectivamente, el carnaval estaba prohibido en todo el territorio nacional. Creo que lo llamaban “fiestas de invierno” para “disimular” y poder celebrarlo. No se pongan ahora en plan “especial”; era delito en todos lados.
“sancionados con 50 pesetas por “actos de mal gusto” (…) por “excitación a las órdenes”, con un total de 100 pesetas. Las mujeres que participaron (…)no fueron objeto de sanción.”
Es decir, fueron multados y tuvieron que salir corriendo…. No quito que esa cifra fuera en su época mucho dinero, y se pasara miedo, (mi mayor respeto por los que tuvieron que pasar esa época), pero el término “represaliado” me parece un tanto exagerado cuando sabemos que hubo gente que fue encarcelada, apaleada, asesinada, y otros directamente huyeron del país y de la isla. Entiendo que hay que saber la Historia, pero no entiendo esta especie de “soymejorquetuporquesufrimás”. Además esta “historiadora” siempre me ha creado dudas. Que conste que si hicieran lo mismo en S/C, Garafía o donde fuera, opinaría igual.
Leer más