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Opinión
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Empieza la transformación de Santa Cruz de La Palma

Avenida Marítima.

Tal y como nos habían prometido todos los cargos políticos del Cabildo y Ayuntamiento capitalino, la primera fase de transformación de la Avenida Marítima ha sido todo un éxito, ya se empieza a ver la confianza empresarial en la capital, también empieza a subir el censo de habitantes, aparcar empieza a ser una tarea sencilla, y en definitiva, que esto ya parece otra cosa. ¿Pero esto qué es? ¿Y hasta dónde vamos a soportar las pésimas gestiones y reiteradas mentiras de los políticos que nos desgobiernan?

1. Se entrega la obra al Ayuntamiento, se abre al púbico, pero parece que aún no está terminada, con tramos acotados por vallas y cintas durante todo el recorrido, a no ser que ese sea el diseño definitivo.
2. Se deja todo ese primer tramo de la Avenida Marítima sin ningún carga/descarga, por lo que no vemos cómo los vehículos comerciales van a proceder para atender a los comerciantes de la Avenida, Calle Real y Calle Trasera. Y todo ello con la connivencia de la Asociación de Empresarios Casco Histórico.
3. Un buen tramo de la nueva acera exterior está siendo utilizada por los vehículos para estacionarse durante un momento, porque la gente necesita hacer las gestiones lo más rápido posible, pero me imagino que el nuevo tramo de acera no está para que aparquen los coches y los camiones.
4. Nos damos cuenta de otra gran mentira con que ‘Se recupera la ciudad al mar’, frase que todos los políticos han estado repitiendo para ver si cuela. Todo sigue estando a la misma distancia que estaba antes, pero con un paseo más estrecho en la parte que limita con el malecón, si vienen dos personas juntas posiblemente tengan que arrimarse para que pase una tercera. Si alguien tiene duda que lo compruebe.
5. Una excesiva inversión de más de 2,5 millones de euros para dejar las cosas más o menos como estaban, pero con muchas restricciones para el tráfico, para aparcamientos, para logística comercial. Parece que nadie quiere recordar el trastorno que le han ocasionado a los habitantes y visitantes de Santa Cruz por el cierre de la Avenida. Que le pregunten a los ciudadanos, a los empresarios, a los taxistas, a las empresas de reparto. Y el censo en caída libre, hasta el punto que ninguno de los últimos alcaldes capitalinos viven en Santa Cruz de La Palma. Todo tiene su explicación.
Pero todo lo que decimos no tiene sentido si no se aportan soluciones. En los pasados comicios locales ‘Pueblos de Benahoare’ apuntaba la posibilidad de bajar el nivel de la actual Avenida y poner el tráfico por debajo y dejar toda la actual Avenida como peatonal, como ocio y con muchas actividades de interactuación. Eso es una obra para el futuro, para muchos años, y que garantiza la supervivencia económica y social de la capital, y que seguro que vuelve a ser atractiva par la gente. Todo lo que está debajo de la Avenida es escombro, puesto que antes no había nada, y podría haber sido una obra limpia, sin sorpresas, con mucha cautela por las canalizaciones, pero es una obra que hay que estudiar. Pero cada vez con menos margen, puesto que como sigan invirtiendo de esta manera en la Avenida, al final ya nos plantearemos si merece la pena gastar más dinero y ocasionar más molestias. Se vislumbra otra legislatura plana y perdida, pero ya estamos acostumbrados.

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