Reflexionamos con dos intelectuales palmeros sobre si la llegada de la democracia trajo avances para la economía de un territorio insular como La Palma

El proceso de cambio en España, de la dictadura a la democracia, estuvo marcado por transformaciones en el ámbito económico, condicionadas entre otros factores por la crisis del petróleo de 1973. Cambios que en una isla pequeña del Atlántico, con una economía sustentada en el sector agrícola y, en especial el plátano, tuvo más que ver con mejoras en lo que se refiere a los avances del ámbito público que a la diversificación e impulso de la iniciativa privada.
Para abordar la naturaleza de estos cambios, El Apurón ha mantenido sendas conversaciones con dos intelectuales palmeros que, desde distintas ópticas, han analizado la realidad insular, en torno a una pregunta: ¿La llegada de la democracia trajo avances para la economía de un territorio insular como La Palma?
José Ángel Rodríguez, catedrático de Economía de la Universidad de La Laguna, sostiene que la llegada de la democracia influyó más en la estructura socioeconómica de la Isla que en lo que se refiere a la especialización o su diversificación.
“La estructura socioeconómica: en las pensiones; el seguro de desempleo, en la cartas municipales, porque fruto de una una reforma fiscal que se hizo en el año 1977 procuró muchos más ingresos al Cabildo y las haciendas municipales. El sistema sanitario, educativo, los servicios sociales, mucho de los cuales estaban en los Pactos de la Moncloa”. Contribuyó, por tanto, a la la solidez socioeconómica de la isla.
Un análisis con el que coincide José León García, profesor emérito de Geografía Humana de la Universidad de La Laguna, quien destaca que, en términos generales, supuso un avance de la economía vinculada al sector público, que sin embargo no fue acompañado por el despegue de la privada, en aspectos como el turismo.
“Se ha hecho una economía del sector público: los ingresos más importantes son de las pensiones y el empleo público. Ha habido mejoras en los servicios públicos, pero la diversificación de la economía de la Isla es escasa. Por eso sigue habiendo una migración de la gente joven que no encuentra acomodo en la isla”.
José Ángel Rodríguez recuerda que a principios de los setenta del siglo pasado solo existían el instituto de Santa Cruz de La Palma y el Eusebio Barreto de Los Llanos de Aridane. “Luego vino la Formación Profesional, el instituto de San Andrés y Sauces, Puntagorda, Villa de Mazo, Las Breñas. Los servicios públicos educativos se dispararon, igual que el sanitario”. Una situación que propició un importante volumen de profesionales en la educación y en la sanidad , cuyos ingresos fueron más de los que había en los plátanos, las fincas o los empaquetados”.
En cuanto a población, José León García señala que pese a que “la gente dejó de marchar a Venezuela, la juventud siguió saliendo fuera de la isla”. “Ahora viene gente de fuera: Venezuela, Colombia, Alemania. Casi el 25% de la población son personas que no han nacido en la isla, que trabaja en la agricultura, en el cuidado de los mayores (,,,). En las últimas dos décadas han llegado 15.000 personas de fuera de la Isla”.

Playa de Los Cancajos
En lo que se refiere al turismo, un asunto que desde la llegada de la democracia ha sido controvertido y generado un intenso debate en la opinión pública de la Isla, Rodríguez señala que La Palma vivió en esos momentos un “balbuceo”. No obstante recuerda que alrededor de esa época empiezan a surgir proyectos como el hotel La Hacienda de San Jorge; el desarrollo de Los Cancajos o Puerto Naos. “Pero solo apuntó la cabecita el turismo”.
León García, por su parte, indica que La Palma no se unió al modelo de desarrollo turístico experimentado en otras islas, principalmente por “las condiciones naturales” de la isla que no encajaban con el modelo de sol y playa, como sí ocurría en otros territorios como Lanzarote y Fuerteventura.
Asimismo destaca el papel del movimiento ecologista en La Palma, que ha frenado el desarrollo de este sector con una posición que considera “muy extrema”. Cabe recordar el surgimiento de movimientos ecologistas con la llegada de la democracia, como el de la Quinta Verde, con un papel preponderante en el debate público.
José Ángel Rodríguez concluye destacando que pese al tímido despertar que ha vivido, “La Palma ha ganando reputación turística”. “Cada vez se habla más de la Isla en aspectos como sus senderos, que están en el top, servicios gastronómico, hosteleros (Hacienda de Abajo, San Jorge o El Parador). Poco a poco va madurando. Está en un proceso de despegue. Ya ha salido del balbuceo y está en un proceso de significación, que tiene ya cierta impronta”.
José León García subrayó la importancia para la economía de La Palma de la entrada de España en la Comunidad Económica Europa (actual Unión Europea), clave para sectores tan determinantes en la economía insular. “Pero hay que mejorar. Tenemos un índice de vejez muy grande y muchos jóvenes de La Palma cuando salen a estudiar se acaban quedando fuera”.
Más información
Últimas noticias
Lo último en blogs