
Orencio, Domingo y Aniceto
La digitalización de archivo sobre los exiliados españoles tras la Guerra Civil española ha permitido identificar a 296 personas que aparecen como nacidas en el archipiélago canario. En el caso de La Palma, este trabajo identifica 27 personas procedentes de la Isla Bonita.Varios de ellos fallecerían posteriormente en campos de concentración nazi.
La presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de la isla, Mercedes Pérez Schwartz, ha informado de que un acuerdo entre el Ministerio de Cultura español y la Oficina Francesa de Protección a los Refugiados y Apátridas (OFPRA), ha permitido digitalizar unas 180.000 fichas de refugiados.
En un estudio preliminar sobre esos datos elaborado por el historiador y asesor técnico de la entidad, Rubens Ascanio, se ofrece, según señala una nota de la asociación, una primera aproximación al papel de los canarios y canarias en el exilio republicano en Francia tras la Guerra Civil española.
Entre 1939 y 1944, cientos de miles de personas cruzaron la frontera francesa huyendo de la represión franquista, y aunque la presencia canaria fue minoritaria en comparación con otros territorios, el estudio confirma la existencia de una huella significativa, si bien todavía incompleta.
Los datos analizados revelan que las personas identificadas representan apenas el 0,16% del total de fichas digitalizadas, lo que pone de manifiesto tanto la limitada capacidad de huida desde las islas —debido a su condición geográfica y al rápido control franquista— como la falta de registros completos.
De hecho, los investigadores señalan que faltan numerosos nombres conocidos de canarios y canarias que estuvieron en Francia, lo que evidencia que aún queda un importante trabajo de recuperación documental por realizar, según la asociación.
El perfil de estas personas refleja un exilio mayoritariamente masculino (más del 96%) y de origen obrero, con fuerte presencia de jornaleros, marineros y trabajadores no cualificados y también aparecen profesionales como médicos, abogados o periodistas, así como figuras relevantes vinculadas a la política republicana y al movimiento obrero.
El estudio destaca además la implicación política de muchos de estos exiliados, con un peso significativo de organizaciones sindicales como la CNT y la UGT, así como partidos como el PSOE o el PCE.
Algunos de estos exiliados canarios participaron incluso en la Resistencia francesa durante la ocupación nazi, mientras que otros sufrieron deportación a campos de concentración como Mauthausen y Gusen, donde se registran altas tasas de mortalidad.
La nota de la asociación subraya que esta iniciativa supone un avance fundamental para la memoria histórica, especialmente para territorios alejados como Canarias.
Asimismo, hace un llamamiento a la ciudadanía para colaborar en la identificación de personas y completar la información disponible en la página del OFPRA.
“Sabemos que faltan muchos nombres conocidos de canarios y canarias que estuvieron en Francia entre 1939 y 1944, por eso hace falta seguir colaborando y avanzando”, asegura el comunicado.
Añade que, en el caso del exilio canario, la alta incidencia de descendientes que acabaron en países de América Latina hace todavía más importante esta acción de digitalización de archivos documentales, ya que se trata de una herramienta que ofrece información a la que los descendientes de estas víctimas de la dictadura tienen muy complicado acceder.
Por último, la asociación insta a las autoridades canarias a reclamar nuevos avances en esta materia y a reforzar proyectos de este tipo en el archipiélago, con el fin de facilitar que los descendientes del exilio puedan acercarse a una parte esencial de su historia.
PALMEROS
Últimas noticias
Lo último en blogs
AntonioLuz
Mantelero, la guerra civil vino porque la quisieron los socialista y su lider Largo Caballero , esa fue la realidad.
Leer más
Martelero
” gracias a Dios y a Franco sucedio lo segundo…”
Hay que ser despreciable para preferir una guerra, hambre, dolor y sufrimiento…
Leer más
AntonioLuz
En 1936 España no era una democracia, se llego al clmo que policia del ministro Indalecio Prieto asesinara al lider opositor Calvo Sotelo, habia que elegir en los campos de batallaera entre una dictadura comunista o un regimen autoritario, gracias a Dios y a Franco sucedio lo segundo.
Leer más
pejes verdes
Galvá
Menos mal que admites y documentas que entre los republicanos de la II, había liberales y anticomunistas como Sánchez Albornoz.
El menos?.
Ya quisiera está tierra tener un personaje de tanta valía intelectual como este Señor.
Ejemplar, brillante y ……. exilado.
Leer más
GALVA
YA MARTELERO…
Pero el nieto de Leonor sera Rey.
Y la prota que cuenta chistes , de la Peli Las Colinas tienen ojos, mal…Ni un chozo tendrá.😏
Leer más
PAINO
Después de leer los comentarios vertidos por la jauría habitual sobre esta noticia, reflexiono sobre cuán duro tuvo que ser para los demócratas sobrevivientes a las purgas de la falange en esta isla.
Honor y honra para estos antepasados palmeros que dieron su vida por la lucha antifascista, aún en los campos de concentración.
Leer más
Martelero
Una paguita no, varias. Y sí, acepto clases particulares, pero gratis que no está el bolsillo para gastos., seguro que con su generosidad, humildad y “bastos” conocimientos no dudará en compartirlos conmigo, y me explicara lo de la República Prosoviética y todo ese stuff…
Leer más
Jessica R.G.
Martelero, es “erial”, no “eral”.
Y más lecciones gratis no te doy. Gástate las perras y vete a clases particulares; que, a juzgar por tu nivel intelectual y tu ideología, seguro que estás cobrando alguna paguita.
Leer más
Martelero
Así es Jessica R.G, gracias por ilustrarnos con tu excelso conocimiento, si no fuera por personas como usted, esto sería un eral intelectual, siga así, con esa humildad digna de los sabios más eruditos.
Galva, lo de su TOC me preocupa… bueno, mejor no.
Leer más
GALVA
Es que Negrin, Largo Caballero y Lerroux son la expresion del fracaso republicano….
Lo peor junto al gallego…Cinicos, fanaticos, inhimanos.
Un desastre.
Este; el menos.
El 7 de abril de 1893 nació Claudio Sánchez-Albornoz, historiador y político que fue ministro durante la Segunda República y presidente de su Gobierno en el exilio entre 1962 y 1971.
Obtuvo el doctorado en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid y ganó unas oposiciones al cuerpo facultativo de Archivos, Bibliotecas y Museos. A los veintiocho años ganó por oposición la cátedra de Historia de España de la Universidad de Barcelona, desde donde pronto fue trasladado a Valladolid y, posteriormente, a Madrid. El 11 de enero de 1932 fue nombrado rector de la Universidad Central de Madrid. Sus primeros trabajos históricos los realizó entre 1911 y 1919, dentro del estudio de las instituciones medievales.
Demócrata liberal y anticomunista, Sánchez Albornoz se entregó a la causa de la II República Española. Miembro del partido Acción Republicana, fue elegido diputado en el primer Parlamento de la II República, desarrollando una gran actividad política durante esta etapa. Desempeñó, entre otros, los cargos de consejero de Instrucción Pública, vicepresidente de la Cortes y, en 1933, ministro de Relaciones Exteriores. El 15 de mayo de 1936 fue nombrado embajador en Lisboa, donde permaneció hasta el otoño del mismo año, cuando el gobierno portugués rompió relaciones con el de Madrid.
Tras el estallido de la Guerra Civil se exilió a Francia. Residió en Burdeos, donde consiguió una cátedra en la universidad de esta ciudad. Sin embargo, ante la ocupación alemana decidió trasladarse a Argentina en 1940. Dos años después se hizo cargo de la dirección del recién creado Instituto de Historia de España de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. Allí se dedicó a la investigación y fundó los Cuadernos de Historia de España, a la vez que formó una brillante escuela de hispanistas y medievalistas. Desde 1962 hasta 1970 ocupó la presidencia del Gobierno de la República Española en Exilio.
El 23 de abril de 1976, tras casi cuarenta años de exilio en tierras americanas, realizó un viaje a España, donde permaneció dos meses. Recibió el título de miembro de honor del Instituto de Estudios Asturianos por su labor como primer historiador del antiguo Reino de Asturias y fue investido doctor honoris causa por la Universidad de Oviedo.
En 1983 regresó a España y se instaló en Ávila. El 3 de enero del año siguiente fue galardonado con el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, muriendo al año siguiente. A lo largo de su vida fue nombrado doctor honoris causa por las universidades de Burdeos, Gante, Tubinga, Lima, Buenos Aires, Lisboa, Oviedo y Valladolid. Entre sus condecoraciones figuran la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio y la Gran Cruz de la Orden de Carlos III.
Dentro de la gigantesca labor que realizó en torno a la Edad Media española se puede destacar las siguientes obras: Instituciones políticas y sociales del señorío de Asturias (1912), León y Castilla durante los siglos VIII al XIII (1917), España y Francia en la Edad Media (1926), Un feudo castellano en el siglo XIII (1929), En torno a los orígenes del feudalismo (1943), De Carlomagno a Roosevelt (1943), España y el Islam (1943), Otra vez Guadalete y Covadonga (1944), Orígenes de Castilla: como nace un pueblo (1944), Notas sobre los libros leídos en el reino de León hace mil años (1944), La España musulmana (1949-50), Españoles ante la historia (1970), Los reinos cristianos españoles hasta el descubrimiento de América (1979), La España cristiana de los siglos VIII al XI, Las Postrimerías, del pasado hacia el futuro (1981) y Orígenes del reino de Pamplona (1981).
También es autor del estudio España, un enigma histórico (1957), escrito a raíz del libro de Américo Castro España en su historia, y que constituye una de las aportaciones más serias y más documentadas que se han hecho al estudio de la Edad Media española.
Leer más