Lo logró: Wert impuso su ley. Tiene el dudoso mérito de haber aprobado la ley educativa con menos consenso de la historia de España. Todo el sistema educativo estaba en contra: padres, alumnos y profesores; y de todas las tendencias: progresistas, conservadores y centristas. Al final Wert ha pedido ayuda al único aliado que le quedaba (aparte de la Iglesia): la fuerza de la mayoría absoluta.
Considero que esta nueva ley cae en tres errores básicos. Uno, fomentará la desigualdad estudiantil. Volvemos peligrosamente a otras épocas cuando no todos los miembros de una familia podían estudiar y los más ricos tenían más posibilidades. Dos, incorpora de nuevo el tutelaje de la Iglesia en la educación pública otorgándole una mayor importancia, equiparable a cualquier otra asignatura, a la materia de religión. Y tercero, y no por ello menos importante, es una ley anticuada y poco acorde a los tiempos que corren. Parte con varias casillas de desventaja frente a lo que se avecina.
La revolución digital es una de las mayores revoluciones de la historia, equiparable a cualquier otra. Internet ha cambiado la concepción del mundo. El futuro de la educación pasa por una más creativa. Donde se fomente más la colaboración, la documentación y la creatividad. La educación que tenemos actualmente, a nivel occidental, es hija de la revolución industrial. Una educación sistemática, mecánica, individualizada. Tenía su sentido para el mundo en que se desarrollaba con sus fábricas y sus obreros. Pero cada vez lo tiene menos. Lógicamente estos cambios se irán produciendo poco a poco. Pero esta ley tiene el defecto de que da un paso atrás en vez de uno adelante. Tiene el defecto de la regresión.
Los niños son artistas en potencia. Realmente todo niño es un artista. La educación que tenemos inhibe estas facultades. O digamos que no ayuda lo suficiente. La educación del futuro pasa por ser más libre y conjunta. Con menos exámenes, con más trabajos y cooperación. Sin separar tanto las artes de las demás asignaturas. Sin separar tan claramente las ciencias de las letras. Una educación que fomente la creatividad. Porque siempre se le ha dado una menor importancia al arte en los estudios. Pero un niño puede convivir perfectamente con las matemáticas, la lectura y la pintura (por poner un ejemplo), o la biología, la tecnología y la música (por poner otro). Y los niños deben aprender entreteniéndose. Que sea tan interesante el proceso como el fin. Y a menudo no ocurre así. Los niños se aburren y por ello no aprenden tanto. Solo están preocupados, porque así se lo exigen, de aprenderse la lección de memoria, del examen y de la nota.
Esta ley pone filtros desde pequeños: los compartimenta. Todos sabemos cuán difícil es a veces para un adolescente elegir estudios (en algunos casos, otros lo tienen claro). ¿Por qué entonces desde niños tienen que saber lo que van a hacer? Están en edad de estudiar, aprender, divertirse y disfrutar. Ya cuando crezcan podrán elegir. No se les debería poner itinerarios desde tan jóvenes. Que además, tiene el perjuicio de crear diferentes clases de estudiantes. Una educación elitista. La educación pública debería fomentar la igualdad.
La gente cada vez comparte más, constantemente lo hace. Comparte sentimientos, pensamientos, arte, textos, imágenes, música… infinidad de cosas. En el mundo cada vez será más difícil ser original pero por el contrario habrán muchas más fuentes de las que alimentarse. Un mundo más generoso intelectualmente hablando, más interactivo. Será muy importante saber componer, saberte servir, utilizar las fuentes y tu propia creatividad, por supuesto.
En el segundo punto había comentado la injerencia de la Iglesia. Vuelve la asignatura de religión y por si fuera poco es evaluable y cuenta para la nota media, e incluso cuenta para obtener becas. Los niños ahora tendrán un dilema porque la química le dirá que el agua no se puede convertir en vino pero la religión les dirá que sí. Más allá de la broma, no deja de ser una invasión en la educación laica. Por cierto, lo llaman religión pero debería llamarse religión católica.
Personalmente no guardo buen recuerdo de la asignatura ni del plan. Recuerdo que cuando era niño, en la escuela, me aburría en dicha asignatura, y aunque pequeño, no le encontraba sentido (me refiero a tener que estudiarla). Le dije a mi padre que me retirara. Como no había asignatura alternativa (no había el mínimo suficiente de alumnos) me mandaban con el tutor esas dos horas a la semana. Supuestamente tenía que repasar lecciones. Pero todavía me aburría más. Además, me sentía un apestado. Así que al final volví a las clases de religión. Por lo menos vacilaba un rato como decíamos por entonces. Justamente dicen que volvemos a esa época, finales de los ochenta y principio de los noventa. Y yo lo temo porque al final conseguían, bien de manera directa o indirecta, como no había alternativas interesantes, bien porque te sentías solo, que transigieras. Luego en el instituto estaba ética, pero me parecía una asignatura vacía, confusa… la idea era buena, pero en la práctica quizás no funcionaba tanto. Con el tiempo tengo la sensación que era una asignatura elegida para no hacerle sombra a la religión.
El mundo cada vez gira más deprisa, se podría utilizar esas horas para materias en las que vamos atrasados, como lectura, donde tenemos déficits comparados con otros países. Personalmente le daría más vuelo a las humanidades. Porque aunque vayas a ser científico la capacidad de hablar, leer y escribir te ayuda a estructurar, verbalizar y organizarte. Algunos científicos no saben explicar lo que tienen entre manos. Y también es su misión hacernos entretenida y accesible la ciencia; ayudaría a que caminase mejor. Aunque había una asignatura interesante, a continuación les hablo de ella.
Esa buena asignatura que existía, una asignatura nueva, moderna y laica, era Educación Cívica. Digo existía porque la han eliminado. Justamente porque dicen que adoctrina. Pero en su lugar ponen religión que les debe parecer que adoctrina menos. Además, ¿cómo evaluamos la fe? La fe es una cuestión personal, debe quedar en el ámbito individual. El que quiera fe tiene catecismo. Y todo el mundo lo respeta. Educación Cívica no es otra cosa que civismo: tolerancia con las mujeres, con los homosexuales, con los inmigrantes, valores como democracia, respeto, manual de buenas conductas… ¿Lo enseñará la Iglesia? En la doctrina que predican no he visto todas ellas. Pero es que además, no tienen porqué, es el sistema educativo del estado quien debería proveer estos valores. Por cierto, Civismo es una educación que se da en la mayoría de países del ámbito europeo sin mayor problema.
En los últimos tiempos la sociedad española se ha ido secularizando progresivamente. La gente se casa menos por la iglesia y más por lo civil, van menos feligreses a misa y entran menos futuros sacerdotes a los seminarios. De antemano aviso que lo siguiente lo digo sin ningún rigor científico, mas el mío propio, pero Internet tiene la virtud de filtrar y condensar un sentimiento colectivo, unas opiniones que aunque variadas se pueden segmentar. Más lo que puedo ver y hablar en la calle. Actualmente me he encontrado con católicos, incluso practicantes, que no están de acuerdo en dar religión en la escuela, creen que eso es cuestión de los padres y que para eso está la catequesis, y que además, no se le puede imponer a nadie la creencia. Tiempo atrás no era tan normal esta situación, más bien lo contrario. Incluso recuerdo recogida de firmas para dar la asignatura de religión. Pero eso ya suena a otros tiempos. Y la realidad es así, no es cuestión de que te guste o no, es ley de vida: las sociedades evolucionan. Y la sociedad española no es menos en ese sentido. La secularización es un fenómeno natural y en mi opinión, imparable.
Con esta jugada la Iglesia emprende una evangelización a la fuerza, no se le puede llamar de otra manera y más cuando ellos mismos lo han manifestado así. Hace muy poco uno de sus portavoces dijo que la asignatura de religión debe evangelizar a la sociedad española. No se han cortado en manifestar sus deseos. Que viene a ser una contrarreforma. A continuación, no sabemos si para compensar, o para bromear, han dicho que la religión es ciencia. Eso es como si decimos que la ciencia no se basa en el empirismo, sino en la fe. Lo que está claro es que como no queríamos caldo, nos darán dos tazas.
Ahora me gustaría detenerme en la figura de Wert porque ha dado mucho que hablar. He hablado con gente mayor, de diferentes ideologías, y en general están sorprendidos de su intransigencia recordando que antes de ser ministro fue tertuliano de las ondas demostrando una actitud moderada y dialogante. Justamente ahora de ministro demuestra ser lo contrario. También se dice que algunos ministros cuando llegan al poder les cambia la personalidad. En fin, materia de análisis. Aunque para mi es más sencillo. Creo que responde a un plan, Wert es la cara de una ideología educativa que debe imponer a toda costa (aunque no por ello deja de sorprender). A veces se nos olvida porque delega en otros, pero esta es la política de Mariano Rajoy, no de otro.
Para mi hay dos frases que retratan al ministro Wert. La primera fue en 2010, cuando aún no era ministro. En un campus de verano de la FAES (la fundación de Aznar) dijo: "La comunidad educativa no puede ser democrática". Si la analizamos, la frase no puede ser más antidemocrática. Si en algo ha mejorado la educación ha sido en que todas las partes interesadas tienen voz y voto y las leyes se deciden por negociaciones, consensos y acuerdos. Antes la educación venía impuesta por el gobierno, su visión unilateral de la misma, ahora las diferentes partes participan: estudiantes, profesores, padres, gobierno… Esa es la democracia, no solo votar cada cuatro años, sino que la sociedad se organice democráticamente (muchas democracias dentro de una democracia) y diferentes sectores de la sociedad intervengan y debatan. Con esa frase Wert adelantaba que si gobernaba iba a eliminar todos esos pactos de la comunidad educativa.
La otra frase la dijo cuando ya era ministro, en lo más enconado de la situación, cuando más críticas recibía, dijo: "Soy como un toro de lidia, me crezco con el castigo". Aparte del dudoso gusto de la frase, implícitamente estaba reconociendo su propio fracaso. Porque de alguna manera decía que nadie estaba de acuerdo con él y que de todas maneras seguía adelante en su huida. Tendríamos que preguntarnos. ¿Por qué está todo el sector educativo en contra? ¿Por qué se han unido sin ningún tipo de fisura grupos que piensan diferente? Hasta el gobierno se ha sorprendido, ha intentado desunirlos pero no ha habido manera. Básicamente la respuesta es porque saben lo que no quieren. Tienen claro que la nueva ley no fomenta la igualdad, se rompe la que durante tantos años ha sido el santo y seña de la educación en España, y también creen que es una ley anticuada, con poco recorrido. ¿Qué es lo que quieren? No lo tienen claro, creen que hay que debatir con calma y profundidad y que la próxima ley tiene que ser consensuada y estar protegida de los vaivenes de los dos grandes partidos. Creen que esta ley es precipitada, que tal como está el país se necesita más calma y reflexión para entre todos buscar la mejor solución.
Y por último, y no por ello menos importante, llegamos al capítulo económico. En general se va a dedicar menos dinero a la educación pública y más a la privada. Los profesores tendrán más alumnos por aulas (se perderá calidad). Las tasas para estudiar suben abultadamente. Actualmente hay estudiantes con carreras a mitad con serios problemas para terminarlas por dichas subidas (pensemos en los que no han comenzado o no podrán hacerlo). Se destinará subvenciones a colegios que segregan por sexos, cuando hay normativas que no lo permiten (las subvenciones). En general se dedicará menos dinero a la educación. Se nos dice que no queda otra, que es la única solución. Pero en Francia, por poner un ejemplo, en la última legislatura han dedicado 60.000 millones de euros a la educación. Cuestión de prioridades. En España, por mis cuentas, que ya me pierdo con tanta cifra, más o menos le hemos quitado la mitad a la educación. Y a los bancos no sé cuánto se les ha inyectado. No tengo la sensación de que la educación sea una de las prioridades de este gobierno, al menos la educación pública e igualitaria.
Así que esta ley tiene los días contados, durará tanto como dure la mayoría absoluta del PP. En primer lugar porque es lo mínimo que se le debe a todo el sector educativo que ha sido ninguneado, que han luchado con dignidad y ha explicado muy bien sus razones; así que los demás grupos en cuanto tengan oportunidad la modificarán. Aquí llegamos a uno de los nudos gordianos de la situación. Porque sé que hay mucha gente que piensa que no se puede estar cambiando la educación cada vez que llega un gobierno. Y piensan así con razón. Habría que crear una buena ley que tuviera modificaciones, las normales por cuestión de tiempo y evolución, pero que mantuviera una estructura sólida. Pero, por eso mismo, ¿no es esa una razón poderosa para no imponer esta ley educativa a toda una sociedad que no está de acuerdo? ¿No es momento para tomárselo con calma y estudiarlo en profundidad? ¿No es una deslealtad imponer esta educación no con calzador sino a presión?
Pero sobre todo tiene los días contados porque es una ley educativa que nace anticuada, que nos hace retroceder 20 o 50 años según lo veamos. Y esta ley contiene muchos déficits. Y los tiempos van por otro lado. Así que mal nos pese, es una ley con fecha de vencimiento. Podríamos hacer una metáfora. Es como si un yogurt saliese de la fábrica alimenticia con la fecha de caducidad ya vencida. ¿Tiene sentido? Así es la nueva ley educativa que el ministro Wert nos propone.


Vamos a ver, primero tengo dos niñas en edad escolar que no cursan religión. Mmmmm....... bueno, mejor dejo para otro momento tocar un par de puntos en los que no coincido del todo.Tengo la sensación de que extenderé un poco y ando algo liado. Lo que si te dejo, es un link de una conferencia cortita y muy divertida…
Vamos a ver, primero tengo dos niñas en edad escolar que no cursan religión. Mmmmm....... bueno, mejor dejo para otro momento tocar un par de puntos en los que no coincido del todo.Tengo la sensación de que extenderé un poco y ando algo liado. Lo que si te dejo, es un link de una conferencia cortita y muy divertida…
Y una continuación 4 años después. http://www.ted.com/talks/sir_ken_robinson_bring_on_the_revolution.html
Y una continuación 4 años después. http://www.ted.com/talks/sir_ken_robinson_bring_on_the_revolution.html
Visión muy sensata, didáctica e inteligente de la ley Wert y las consecuencias de las diversos planes de enseñanza en los procesos cognitivos. Particularmente he conocido, y en mi caso particular, vivido, un sin fin de leyes educativas. Desde aquella cuando aún niño, en donde te daban un sólo libro (1º grado)…
Visión muy sensata, didáctica e inteligente de la ley Wert y las consecuencias de las diversos planes de enseñanza en los procesos cognitivos. Particularmente he conocido, y en mi caso particular, vivido, un sin fin de leyes educativas. Desde aquella cuando aún niño, en donde te daban un sólo libro (1º grado)…
si les das a personas como Wert o Esperanza Aguirre (creo que es familia de Mark Aguire, aquel alero regordete de Dallas MAvericks y Detroit Pistons)... la capacidad para hacer legislacion sobre educacion, demuestre que tipo de pais andamos. un lugar donde no se cuida la educacion, a los amyores, a los enfermos, a los…
si les das a personas como Wert o Esperanza Aguirre (creo que es familia de Mark Aguire, aquel alero regordete de Dallas MAvericks y Detroit Pistons)... la capacidad para hacer legislacion sobre educacion, demuestre que tipo de pais andamos. un lugar donde no se cuida la educacion, a los amyores, a los enfermos, a los…
Miguel, con la nueva ley de educación, la llamada ley Wert (aunque aprobada por mayoría absoluta en las Cortes Generales, o sea: de alguien más será…) me ocurre como con Maquiavelo, no la he leído y, muy probablemente ya no vaya hacerlo: si no jubilan pronto la ley (cosa que tú auguras), me jubilarán a mí. En otras…
Miguel, con la nueva ley de educación, la llamada ley Wert (aunque aprobada por mayoría absoluta en las Cortes Generales, o sea: de alguien más será…) me ocurre como con Maquiavelo, no la he leído y, muy probablemente ya no vaya hacerlo: si no jubilan pronto la ley (cosa que tú auguras), me jubilarán a mí. En otras…
El día de Corpus, subiendo por Las Calzadas de La Iglesia, me encontré con un amigo de la "época" de La Academia de doña Carmela... - ¡Ohhh, Pedro, tú por aquí...! - Sí, resoplando, admirando y contemplando "La Academia"... ¿Te acuerdas? - Vaya, pues no me voy a acordar... Pa ahí van a tener…
El día de Corpus, subiendo por Las Calzadas de La Iglesia, me encontré con un amigo de la "época" de La Academia de doña Carmela... - ¡Ohhh, Pedro, tú por aquí...! - Sí, resoplando, admirando y contemplando "La Academia"... ¿Te acuerdas? - Vaya, pues no me voy a acordar... Pa ahí van a tener…
Gracias a todos por sus comentarios. Para mi es un honor que escriban dos educadores como Pedro Luis y Pevalqui. Siempre son bien recibidos vuestros comentarios, pero en este caso vienen de perlas. Son profesionales que saben de lo que hablan. Yo admiro mucho el trabajo de los profesores. Me parece complicado. Y…
Gracias a todos por sus comentarios. Para mi es un honor que escriban dos educadores como Pedro Luis y Pevalqui. Siempre son bien recibidos vuestros comentarios, pero en este caso vienen de perlas. Son profesionales que saben de lo que hablan. Yo admiro mucho el trabajo de los profesores. Me parece complicado. Y…
Jajaja. Muy buen diálogo Pedro Luis. Me ha gustado mucho. Me ha recordado esos diálogos costumbristas de Camilo José Cela, Pío Baroja o Miguel Delibes. Solo faltaba el cura bajando la calle. Me alegro que haya vuelto por La Palma. Aunque creo que lo hace con cierta frecuencia. Y que tiene casa. Recuerdo los…
Jajaja. Muy buen diálogo Pedro Luis. Me ha gustado mucho. Me ha recordado esos diálogos costumbristas de Camilo José Cela, Pío Baroja o Miguel Delibes. Solo faltaba el cura bajando la calle. Me alegro que haya vuelto por La Palma. Aunque creo que lo hace con cierta frecuencia. Y que tiene casa. Recuerdo los…
¡ Lo que hay que Wert ! ¡ Ay, Dios Mío !
¡ Lo que hay que Wert ! ¡ Ay, Dios Mío !
Estimado Miguel, con el señor cura (homónimo suyo: don Miguel)también me encontré, pero en el garaje de mis amigos, Mercedes y Toñín Tabares, mientras nos aguarecíamos de la impertinente lluvia y nos echábamos un tentepié... A la par que le metíamos el cuhillo a un exquisito pastelón, con el que siempre nos obsequia…
Estimado Miguel, con el señor cura (homónimo suyo: don Miguel)también me encontré, pero en el garaje de mis amigos, Mercedes y Toñín Tabares, mientras nos aguarecíamos de la impertinente lluvia y nos echábamos un tentepié... A la par que le metíamos el cuhillo a un exquisito pastelón, con el que siempre nos obsequia…