cerrar
cerrar
Registrarse
Publicidad
El Caleidoscopio
Publicidad

Michael Phelps & Ryan Lochte: dos nadadores de época y un duelo de leyenda.

Olimpiada Pekín 2008. Prueba de natación de 100 m. mariposa: Phelps & Cavic: duelo de infarto para la historia.

En los recién finalizados campeonatos del mundo de natación, en Shanghái (16-31 de julio), hemos asistido al maravilloso duelo entre estos dos formidables nadadores estadounidenses, amigos y rivales: Phelps (26 años) y Lochte (27).

Michael Phelps El mejor nadador de todos los tiempos, el tiburón de Baltimore, un auténtico hombre pez que se mueve mejor dentro del agua que fuera de ella, capaz de plantearse desafíos prodigiosos,  como el que nos brindó en los juegos olímpicos de Pekín 2008, superando al histórico Mark Spitz al colgarse 8 medallas de oro: incluso al terminar algunas pruebas no tenía ni tiempo de celebrarlo: salía corriendo al vestuario para preparar la siguiente. Nadie ha ganado más: 14 medallas de oro en los juegos olímpicos y 26 títulos de campeón del mundo. Tampoco ha habido nadador tan longevo y tan versátil; vale, algunos han dominado con autoridad una prueba,  pero Phelps ha dominado muchas durante mucho tiempo, y todavía sigue siendo el mejor, o uno de los mejores, en unas cuantas disciplinas. Debutó muy joven: con 15 años fue quinto en los 200 m. mariposa en los juegos olímpicos de Sidney 2000 y desde entonces no se ha bajado del pedestal.

Ryan Lochte. El Rey Lagarto,  un genial nadador que ha tenido que vivir bajo la sombra de Phelps, un nadador que, si no fuera por eso, seguramente sería el mejor de la historia. Debutó una olimpiada más tarde que Phelps, en Atenas 2004 y formó parte del equipo que derrotó al  formidable combinado australiano (Ian Thorpe, Grant Hackett y demás) en el relevo de 4×200 libre. En total tiene 3 oros olímpicos y 12 títulos mundiales.

Por primera vez Lochte ha derrotado a Pehlps en unos mundiales o en unas olimpiadas (nunca antes lo había hecho en los enfrentamientos directos), concretamente en 200 m. libres y 200 m. estilos, y ha sido el gran triunfador de estos mundiales, con 5 oros (4 individuales) más 1 bronce, aparte de un record del mundo (en 200 m. estilos). Aún así, Phelps ha ganado 7 medallas: 4 de oro (2 individuales), 2 de plata y 1 de bronce (botín que le daría a algunos para retirarse).

A la sombra. Como hemos dicho, Lochte siempre ha estado a la sombra de Phelps,  el nadador americano Tyler Clary comentó: "Si Phelps no hubiera existido, Lochte habría sido Phelps"; ciertamente, no se puede resumir mejor.  Extrapolando recuerda a otro caso pero en ciclismo: la era Miguel Indurain sin ir más lejos; compitió, como compañero de generación, con dos campeones italianos, Gianni Bugno y Claudio Chiappucci, que nunca consiguieron vencerle en el Tour de Francia; Bugno era un ciclista con una clase tremenda que veía su tiempo agotarse, en alguna entrevista le preguntaron si no sentía que estaba perdiendo oportunidades, y el, con una mezcla de tristeza, admiración y resignación, contestaba: "me ha tocado nacer en la misma época que Miguel Induraín". En el deporte hay casos así: alguien que, por condiciones naturales y talento, gobierna con mano de hierro su momento.

Sublevación. Pero aunque comparable hay una gran diferencia: Lochte finalmente se ha sublevado al reinado de Phelps, derrotándole en los mencionados mundiales. Lo de este muchacho tiene mucho mérito: morfológicamente está en desventaja con Pehlps, sus brazos son más cortos y no puede hacer tanta palanca. Para compensarlo se ha sometido a unos regimenes de entrenamientos brutales y modernos, exigiéndose siempre al máximo y viviendo por y para ello. Los que lo han visto dicen que es digno de admiración el amor propio que le ha llevado a superarse de tal forma. Finalmente, ha tenido recompensa a tanto esfuerzo.

Ídolo. Por Michael Phelps siento una admiración inmensa,  es uno de mis deportistas favoritos. Y es que he visto pocos campeones con su generosidad. Aunque es un competidor superlativo y le gusta ganar, se toma el deporte como un juego, como un reto en el que competir contra los demás, también contra si mismo, con una naturalidad poco acostumbrada. Por ejemplo, en Atenas 2004, siendo ya un fuera de serie (en esas olimpiadas logró 5 oros), quiso competir contra el gran Ian Thorpe, el Torpedo, en los 200 m. libres. Phelps sabía que tenía las de perder, aún así, prefirió disputarla, solo por el hecho de luchar contra el mejor en esa especialidad. Finalmente quedó tercero; a el no le importó: compitió contra la estrella del momento y uno de los mejores de la historia (otros campeones no pasarían  por ello por no sufrir una derrota). Gestos como este le honran como deportista y como persona.

Carrera estratosférica. En Pekín 2008 me hizo disfrutar posiblemente la mejor carrera de natación que nunca he vivido. Andaba en un concierto rock al aire libre en Santa Cruz de La Palma (el Morenas Fritas Festival 08), de madrugada,  y a un amigo que vivía cerca le dije que si podíamos ver la natación en su casa, que solo nos tomaría unos minutos. Y allá que nos fuimos. La prueba eran los 100 metros mariposa, que no es su distancia natural (se le queda algo corta), y competía contra un especialista de la prueba, el serbio Cavic, que además, estaba más descansado. Si no recuerdo mal, era su intento para el 5º oro, o sea, no solo estaba en juego dicho oro sino seguir teniendo posibilidades para superar la proeza de Mark Spitz y llegar a los 8: no había margen de error: ¡Más emoción no se podía pedir! Cuando llegamos a la casa surgió un problema técnico: ¡la tele no funcionaba! Horror, era un trasto viejo y no había manera de prenderlo. Por suerte había una radio ¡una radio de toda la vida! Nunca me había alegrado tanto de ese cachivache adorable que te hace compañía en las noches solitarias ¡y eso que me encanta la radio!  Pillamos una frecuencia donde lo iban a retransmitir en directo: ¡bien! Nos sentamos en la mesa de la cocina y afinamos la oreja:

Pistoletazo de salida, al paso del primer y único giro de 50 m. Cavic va claramente destacado y Phelps pasa muy retrasado, en 7º lugar (de 8 nadadores). Al empezar los últimos 50 el periodista deportivo decía que debería ganar Cavic, que era complicado que pudiera alcanzarle Phelps (la tristeza comienza a invadirnos). Pero en esas que Phelps comienza a remontar (su último largo es poderosísimo, cuando a todos se les envenenan los músculos y se fatigan,  el mantiene la fuerza de forma imponente). En los últimos 25 metros el periodista seguía diciendo que iba a ganar Cavic pero que  Phelps no dejaba de remontar; yo crucé los dedos y comencé a creer en los milagros (aunque creer en Phelps no tiene nada de milagroso). El final fue de infarto, recuerdo perfectamente al comentarista: "Va a ganar Cavic… va a ganar Cavic, Phelps sigue increíblemente comiéndole terreno pero va a ganar Cavic… (silencio) ¡Ha ganado Phelps, ha ganado Phelps, en la última brazada… increíble pero cierto: ha ganado Phelps!" El periodista no daba crédito, yo comencé a saltar de alegría y a gritar y a emocionarme, mi amigo me miraba un poco extrañado, no era mi club de fútbol ni la selección española…. pero a mi me daba igual que fuera estadounidense, o chino, o alemán o español. El deporte está por encima nacionalidades, solo por su espíritu ya tiene mi mayor admiración, y luego ¡que pedazo de nadador!  – Las fotos finales (bajo el agua – una de las imágenes más famosas de Pekín 2008 – foto aquí:  http://farm4.static.flickr.com/3103/2769852184_7270f4cc33_o.jpg ), trajeron polémica por la igualdad, aunque a mi manera de entender, Phelps bate más cerca y con más fuerza el muro mientras que Cavic,  queda algo más lejos y golpea más débilmente – hay unas fotos desde fuera y en altura en que quizás se aprecia mejor. Los serbios montan en cólera pero el reloj y el tiempo no engañan: ¡solo una centésima de diferencia!. Al final, como muchos sabrán, Michael Phelps pudo conseguir la proeza y alcanzar los 8 oros en unos juegos olímpicos: los máximos hasta el momento en una sola edición. Algo solo al alcance de un elegido: hay que tener una capacidad física y mental fuera de lo normal para aguantar tantos días al límite.  De proezas como esa se escribe la historia del deporte. Es sensacional poder vivirlas. (* Si quieren ver dicha prueba,  lo pueden hacer en el  vídeo que acompaña este artículo: calle 4 para Cavic, calle 5 para Phelps).

Grandeza. En estos campeonatos del mundo de natación, Phelps ha vuelto a mostrar su grandeza: venía corto de preparación, unos 8 meses. Desde su logro en Pekín 08 llevaba unos años sabáticos entre ocio y negocios, aún así ha querido competir contra su amigo Lochte, sin importarle la derrota,  y lo ha llevado al límite, es más, para algunos  ha conseguido su record mundial gracias a su exigencia, y aún así, Phelps a estado en un tris de ganarle,  siempre acosándole  y quedándose cerca, sin olvidar que ha obtenido buenos resultados tanto en pruebas como en marcas.

Fin de una era. Estos dos nadadores han protagonizado la última década. Phelps quiere retirarse tras Londres 2012; Lochte, por edad, no puede andar muy lejos. Ambos dejarán un vacío que será tomado por los jóvenes nadadores.

Proyección hacia las olimpiadas. Estos mundiales han sido una proyección hacia el próximo año: los juegos olímpicos de Londres 2012, donde Phelps y Lochte se citarán en lo que será una fascinante disputa. Como mínimo se enfrentarán en dos pruebas: los 200 m. libre y los 200 m estilos (las mismas que han competido en estos mundiales). Pero puede haber más. Phelps abandonó los 400 m. estilos tras Pekín pero hay indicios de que puede retomarla, donde se encontraría con Lochte, quien domina la prueba en la actualidad (aquí volvemos a la grandeza de Phelps y su buen talante: busca alternativas para enfrentarse y desafiar a los mejores, sin importarle el sobreesfuerzo que requiera; mientras, los seguidores de la natación, encantados de la vida). Phelps quiere retirarse a lo grande, y sus actuales derrotas no pueden ser sino un acicate para ofrecernos lo mejor el próximo año. Por otra parte, Lochte querrá mantener su estatus, ahora que por fin ha conseguido llegar a la cima, y sabiendo su carácter, seguro que no se duerme en los laureles, al revés, se preparará más estimulado si cabe.

Nuevos valores. Estos campeonatos ha dejado figuras emergentes, algunas se van consagrando. Magnussen, australiano de 20 años, ha dominado con mucha clase los 100 m. libres, recordando por momentos al gran Alexander Popov  -aquel maravilloso velocista ruso; siempre fue mi favorito en lo que a estilo libre se refiere: era muy sutil, tanto que, parecía que nadaba a cámara lenta, pero no había quien lo pillara.  El chino Yang Sun, el Gigante Chino del Agua (1,98 cm y 19 años) ha ganado el fondo: los 800 y 1.500 m.; en esta última prueba se hizo con el otro record mundial del campeonato, pulverizando el más antiguo que quedaba, el del australiano Gran Hackett diez años atrás. Pues bien, algunos creen que Magnussen va a intentar el paso a los 200 m. libre, y otros que Yang Sun también podría hacer el intento, a esto hay que sumarle que  se rumorea que Ian Thorpe, el Torpedo, podría prepararse para disputar dicha prueba (aunque se retiró hace 4 años es joven, tiene 28 actualmente), más la presencia de Michael Phelps y Ryan Lochte, si esto ocurriese, sería…. ¡la madre de toda las batallas! Una disputa única e inigualable.

Missy Franklin. En la natación femenina lo más llamativo ha sido la irrupción de una nueva niña prodigio, la estadounidense Missy Franklin, de tan solo 16 años. Tiene una planta espectacular, 1,85 cm., y ha demostrado un talento, aparte de una versatilidad y voracidad, por el cual le han comparado con los inicios de Michael Phelps. En los próximos juegos olímpicos dará mucho que hablar, y será otro fascinante foco de atención.

El Meridiano de El Hierro. Además,  tenemos la suerte de que, al ser en Londres, será con la misma hora que en Canarias; ya saben: el Meridiano de El Hierro. Por lo que nos tocarán los mejores horarios: eliminatorias por la mañana y finales por la tarde-noche. El duelo está servido y promete ser de leyenda.  Por mi parte, solo puedo decir una cosa: ¡No pienso perdérmelo!  

 

(* Artículo dedicado a mi gran amigo David, que ha descubierto, relativamente hace poco, los beneficios del deporte, y más concretamente, los de la natación para competición doméstica personal -que sigas disfrutando el agua mucho tiempo).

Archivado en:

Publicidad
Comentarios (0)
Publicidad

Últimas noticias

Publicidad

Lo último en blogs

Publicidad
Social Media Auto Publish Powered By : XYZScripts.com