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La tendedera
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Tres siglos con música

La Banda de Música de Los Llanos de Aridane recibirá este sábado la Medalla de Oro de la ciudad.

El sábado se reconocerá publicamente los sobresalientes méritos de la Banda Municipal de Música de Los Llanos de Aridane, con la entrega de la Medalla de Oro de la ciudad. Por ella han pasado cientos de músicos. Muchos de ellos trasmitieron el testigo y herencia a otros miembros de una misma familia. Destaca decenas de familias, tatarabuelos, abuelos, padres, hijos y nietos que han pasado el legado de la música de la Banda. A todos ello nuestro reconocimiento y admiración.

El 17 de octubre de 1858 se funda en Los Llanos de Aridane la sociedad La Filarmónica, hoy Banda Municipal de Música. Es difícil resumir la historia y vicisitudes de una institución cultural que ha visto pasar, entre batutas y partituras, tres siglos. Hoy en día, es considerada la decana entre las bandas de música de La Palma, una de las más antiguas de Canarias y la institución cultural en activo y continuidad de mayor número de años de la Isla de La Palma.

En efecto, en 1858 se inició en Los Llanos de Aridane una lista de contribuyentes (constituida por hombres, mujeres y forasteros) de Suscripción que se abre para la adquisición de los instrumentos musicales de este pueblo de Los Llanos. La Palma era un hervidero de cultura por esas fechas: centuria llamada, no sin razón, Siglo de Oro de La Palma, que contaba con teatro, música, literatura, pintura, imaginería, danzas y bailes, sociedades culturales y económicas, el establecimiento de la primera imprenta y la edición de periódicos de distintas corrientes ideológicas… En ese contexto, nació la sociedad La Filarmónica de Los Llanos de Aridane, que pasó a denominarse en 1909 Banda Municipal de Los Llanos.

Las gentes y el lugar

Por ese entonces el municipio contaba con unos 4945 habitantes, repartidos en 2110 varones, 2651 mujeres, 82 transeúntes varones y 102 mujeres, que hacían un total de hombres 2192 y mujeres 2753. Regía los destinos municipales el alcalde Antonio Abad Lorenzo Castillo, quien aportó 30 reales de vellón para la adquisición del instrumental de la Banda. Aparte de la agricultura, con la introducción de la floreciente cochinilla y el tabaco, encontramos en el Valle otros recursos económicos agrarios e industriales complementarios. Con destino al consumo local y a la exportación, cabe destacar, por ejemplo, la producción de pescado salado; así, el 28 de octubre de 1858 se firma la compra­venta de "un establecimiento para salazón de atún, situado en la playa de Tazacorte, con todos los enseres que excite". También la industria de metales nobles tuvo su espacio, como lo demuestra la presencia de Silvestre Martín, de 50 años de edad (marido de Agustina Díaz y con tres hijos), en el padrón de habitantes de 1858, figurando con licencia de platero y establecimiento en Los Llanos. También en este año crece el patrimonio eclesiástico. La Junta de Caridad del Hospital de Dolores de Santa Cruz de La Palma acuerda el 12 de diciembre la venta del retablo principal de la iglesia a la parroquia de Nuestra Señora de los Remedios. Este retablo barroco fue colocado delante de la capilla que hoy ocupa Santa Ana.

Los primeros pasos y acordes 

En la calle Trasera número 6 de la ciudad aridanense (hoy Fernández Taño), se funda, el 17 de octubre de 1858, una Banda de Música de aficionados bajo la batuta de Leocadio Pérez Lorenzo (1834-?). Desde entonces, La Filarmónica participó en manifestaciones de diversa índole, rigiéndose por un reglamento preestablecido. El balance de ingresos y gastos de 1860 aporta con detalle la actividad a la que ya se dedicaba. Entre los gastos, consta el acondicionamiento del cuarto de la música o la adquisición de "una pelleja para el bombo"; de los ingresos, merece hacerse hincapié en los incentivos generados "por la ida a las Angustias", asiento que corrobora que, al menos desde el 15 de agosto de 1860, festividad de Nuestra Señora de las Angustias, la Banda ya había iniciado su fructífera trayectoria musical. Desde La Habana el 28 de abril de 1861 el aridanense Manuel Wangüemert remite una carta a su madre, Ana María Lorenzo Carballo, en Los Llanos, calle Trasera 19, en la que anota: "P. D. Díganme como sigue la música si sigue arreglada, y quien tiene el Trombón que yo dejé". El emigrante y ex componente de La Filarmónica se interesaba, unos tres años después de la fundación, por el instrumento que había dejado y por la vida de su banda de música. Evidentemente ya era una consolidada realidad.

Primeros músicos y directores del siglo XIX 

En el periodo de 1868 a 1869 figuran los siguientes nombres entre los integrantes de La Filarmónica: Gabriel Lorenzo Calero en las funciones de director y, como resto de componentes, Cayetano Pérez Cáceres, Plácido Sosa Sánchez, Manuel Cuevas Camacho, Elías Santos Abreu, Juan Cruz Hernández, Victorino Brito Hernández, Juan Mederos Carballo, José Sosa Rodríguez, Melquíades Pérez, Pedro Rodríguez, Ángel María Rodríguez y Francisco Pérez Cáceres. En el Ochocientos, los primeros directores responsables de la Banda de los que tenemos noticias son Leocadio Pérez Lorenzo, Gabriel Lorenzo Calero, Domingo Lorenzo, Sebastián Pérez Felipe y Antonio Díaz Mederos.

 La municipalización 

En 1908 sufre esta institución una crisis de organización que bien pudo haber terminado con su existencia. Pero al siguiente año, gracias a la intervención de un grupo de vecinos y al decidido interés del Ayuntamiento, la vieja banda de la sociedad La Filarmónica, según acuerdo plenario de 20 de marzo de 1909, pasa a denominarse Banda Municipal de Los Llanos. Desde este momento, la administración local comenzaría a regir sus destinos. La huella de la Banda por el pasado siglo está cargada de acciones destinadas a su desarrollo y a su progresiva actualización a los nuevos tiempos. La Banda estaba presente en todo aquello que significaba regocijo popular y adelanto del municipio. Así, el 7 de agosto de 1908 llegan al casco urbano de Los Llanos de Aridane los primeros automóviles de servicio público. La prensa recoge que la "máquina automovilística" fue recibida "sobre todo en Los Llanos, donde una numerosa concurrencia invadía las calles, aplaudiendo a la llegada de los expediciona­rios y lanzando a los aires multitud de cohetes mientras la banda de música ejecutaba alegres piezas en la Plaza de la Constitu­ción".

 Instrumentos italianos 

La Banda demandaba instrumental y en 1917 se hace efectivo a la casa editorial musical Erviti (San Sebastián) el pago por varias composiciones bailables y complementos de instrumentos musicales. Cuidadosos con los instrumentos, era necesario, no obstante, renovarlos. En 1922, con un peso de 193 kilos, se remiten desde Milán (Italia) por la empresa Ditta Maino & Orsi del profesor Romeo Orsi dos cajas de instrumentos musicales. La suscripción popular hizo posible el abono con la recaudación de 1028,50 pesetas.

La Banda por la gografía insular

Su ámbito de actuación no sólo se circunscribe al municipio de Los Llanos de Aridane, sino también a las localidades vecinas. En 1919 participa en los festejos de la entronización de la imagen del Sagrado Corazón en El Paso. En 1928 en las fiestas de Tijarafe, donde "se congregaron en la plaza de la iglesia, bailando los fox trots y charlestones" que la Banda Municipal de la Ciudad de Los Llanos amenizaba. En estas mismas fechas actuaba en la plaza de Tazacorte; en ella "la banda de música de Los Llanos dará comienzo un melodioso concierto".

Superan los cambios sociales y políticos 

Nuestra agrupación musical se mantuvo siempre sobre las corrientes políticas de cada momento histórico. Si en 1928, a propuesta de los músicos, se contrató a Juan Pérez y Pérez como director, una vez proclamada la Segunda República en 1931, Ángel Jiménez Aizpurúa, presidente de la Comisión Gestora del Ayuntamiento, firma la renovación de su contrato como director. Momento difícil debió ser cuando el 18 de septiembre de 1933 el Consistorio acordó rescindir el contrato al director, disolver la banda, recoger los instrumentos y custodiarlos en el cuarto de ensayos, "inmediato a la expendeduría de carnes de este Ayuntamiento, sito en la calle Pablo Iglesias". En este local, en la actual calle Convento, se estableció durante muchos años la Banda y hoy, en su recuerdo, la procesión de Santa Cecilia hace un descanso con ofrenda delante de este inmueble.

Esta crisis debió durar pocos meses. El 2 de julio de 1934, día de la Patrona, la Banda estrenó nuevos instrumentos, esta vez bajo la batuta del grancanario Andrés Cabrera y Cabrera, gracias al empeño y gestiones del entonces alcalde accidental (en 1936 titular) Francisco Rodríguez Betancor.

Durante los años de la República y dado el carácter laico de la administración pública española, la Banda Municipal de Música, aun dependiendo del Ayuntamiento, organiza e interviene en los festejos de La Patrona, Nuestra Señora de los Remedios. En 1935, participa en las celebraciones. También en este mismo año actúa en Santa Cruz de La Palma con un concierto en La Alameda, en el que se interpretaron las piezas El gallo ha vuelto, pasodoble de R. Boronat, A orillas del Danubio azul, valses de J. Strauss, Don Gil de Alcalá, fantasía de M. Penella, Una noche en Toledo, poema de M. G. Camarero, Lohengrin, cortejo nupcial de R. Wagner y La flor española, pasodoble de B. Miranda, todas bajo la batuta de Andrés Cabrera.

 Junto al pueblo en alegrías y tristezas

Una encarnizada lucha social en el municipio fue la concesión de explotación de las llamadas aguas de Tenerra, que enfrentó a las clases más pudientes con la nueva burguesía. En 1929, se constituyó una gran manifestación popular para el recibimiento (con banda de música) de Mauricio Duque Camacho y del sacerdote Maximiliano Darias Montesinos a su llegada al municipio procedente de Madrid con la autorización oficial para la explotación de las aguas. En alegrías y tristezas, la música tenía siempre su lugar. El 9 de octubre de 1935 murió en Berlín el médico Benigno Capote Carballo. A la entrada del féretro en el cementerio parroquial, la Banda interpretó la Marcha fúnebre de Chopin. En 1935 se organizó un homenaje al recordado maestro Ramón Pol Navarro, tocándose Una noche en Toledo de G. Camaredo y Katiuska del maestro Sorozábal.

En ocasiones, la Banda ha funcionado como una institución cultural con autonomía. En 1948, con recursos generados entre los mismos músicos y vecinos, fue donada a la iglesia de Los Remedios una imagen de Santa Cecilia, patrona de los músicos. Su festividad y la imagen donada fueron las primeras que se implantaron, respectivamente, en la Isla.

El centenario 

En 1958, dentro de las Fiestas de la Patrona, tal y como la ocasión lo requería, se conmemoró el Primer Centenario de la Banda Municipal. En el salón de plenos de la Corporación Municipal el alcalde, Manuel Pérez Acosta, manifestaba en el acto institucional: "La maestría con que interpretáis cualquier composición hoy es el mejor homenaje que pudiera hacerse a la primera banda de música que paseó sus notas jubilosas por las calles de esta ciudad hace cien años» y les desea que «siempre podamos sentirnos orgullosos de nuestra Banda de Música, Patrimonio de la Ciudad, como los laureles de sus plazas o la torre de los Remedios". En dicho año, la Banda fue dotada de partituras de diferente género como obsequio de los aficionados aridanenses.

 

 Recordado viaje a Tenerife 

En 1960, bajo la batuta del recordado Domingo González Ferrera, la Banda Municipal de Música participa en un concurso en Santa Cruz de Tenerife, en el que obtuvo un destacado éxito, interpretando las piezas Gigantes y Cabezudos, Cantos Canarios, un pasodoble de Ferrera, La Bruja, Coppelia de Delibes y Camino de rosas de Franco. El jurado le concede un galardón de mérito, a pesar de haber sido acreedora, según opinión generalizada, del primer premio.

La institución iba creciendo, convertida ya en patrimonio cultural y emblema de la ciudad y de sus gentes. En 1970 se redacta un proyecto para la construcción de un local de ensayo en la trasera de la casa de los maestros, en la calle Enrique Mederos. Todo quedó en buenas intenciones. Hoy, la Banda ocupa un amplio local acondicionado específicamente en un edificio de una planta construido durante la II República en el barrio de Retamar, dedicado a escuela de niños y niñas. En su fachada conserva aún el escudo nacional de la etapa republicana, que logró pasar desapercibido durante el franquismo.

 Otras batutas y otros tiempos 

Después de la marcha de González Ferrera, entra a desempeñar el cargo de director, en 1961, el aridanense Efrén Hernández Pérez, compositor musical. Desde 1962 y hasta 1998 le sucede Artemio Lorenzo González, natural de Tazacorte y miembro de una notable familia de músicos. Continúa a partir de entonces el tinerfeño Juan José Hernández y desde 2000 Gonzalo Jaubert, responsable junto al gerente, Pedro V. Martín, de la edición del primer CD que ha publicado la Banda.

La inquietud por la música y la continuidad de la Banda propiciaron en 1983 la creación de la Academia de Música, centro educativo que ha servido de cantera inagotable de nuevos miembros para la Banda, a la que se ha incorporado la mujer. El 29 de abril de 2008 la Corporación Municipal aprueba por unanimidad la apertura de expediente para la concesión de la medalla de oro de la ciudad, coincidiendo con este 150 aniversario.

El 17 de octubre de 2008 (el día concreto del siglo y medios de la fundación), en la plaza de España de Los Llanos de Aridane, se celebró el Concierto Conmemorativo del 150 Aniversario de la Banda Municipal de Música de Los Llanos de Aridane, interviniendo la concejal de Cultura Jesús María Armas, la cronista oficial del municipio María Victoria Hernández Pérez y el alcalde Juan Ramón Rodríguez Marín. Inició el programa musical la Banda homenajeada, bajo la batuta de Gonzalo Jaubert Lorenzo, con El tambor de granaderos (preludio) de Ruperto Chapí y La canción del olvido (selección) de José Serrano. La segunda parte, dirigida por Felipe Neri Gil Marrero, fue interpretada por la Banda Municipal de Música de Santa Cruz de Tenerife, que incluyó en su repertorio las piezas Te oí cantar una vez (pasodoble de Aires Canarios) de Domingo González Ferrera, compuesta por el antiguo director de la Banda llanense en la ciudad palmera, La revoltosa (gran fantasía de la zarzuela) de R. Chapí, Highlights «Chess» (The Musical) de Andersson y Johan de Meij, Benahoare (pasodoble sobre motivos de folias palmeras) del palmero Pedro Daranas Roque y La del soto del Parral (concertante) de Soutullo y Vert.

Epílogo

En tres siglos ha vivido la Banda Municipal de Música de Los Llanos de Aridane. Las vicisitudes y actuaciones se cuentan por millares. Vivencias personales de anónimos músicos y batutas prestigiosas. Afinadas notas musicales arrancadas de escogidas partituras y el dominio de instrumentos de viento, metal, percusión y cuerdas han visto pasar la vida de una ciudad.

 

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