
Mujer abanicándose- Álex Zea - Europa Press - Archivo.
El Plan de Vigilancia y Prevención frente al Calor 2026 de la Comunidad Autónoma de Canarias recomienda a la población mantener una adecuada hidratación, evitar la exposición al sol en las horas centrales del día y reducir la actividad física al aire libre para prevenir los efectos de las altas temperaturas sobre la salud.
Entre las recomendaciones generales, el documento, hecho público este lunes, aconseja beber agua y líquidos con frecuencia, aunque no se tenga sed y con independencia de la actividad física que se realice, así como evitar las bebidas con cafeína, alcohol o muy azucaradas por favorecer la deshidratación.
También recomienda realizar comidas ligeras que ayuden a reponer las sales perdidas por el sudor, como ensaladas, frutas, verduras o zumos.
En el interior de las viviendas, el plan aconseja permanecer el mayor tiempo posible en lugares frescos, a la sombra o climatizados, ducharse con agua fresca o utilizar ventiladores y mantener la vivienda fresca bajando persianas y toldos y ventilando a primera hora de la mañana y durante la noche.
En el exterior, recomienda reducir la actividad física y evitar la práctica de deporte durante las horas centrales del día, entre las 11.00 y las 18.00 horas.
Asimismo, insta a utilizar ropa ligera, holgada y transpirable, buscar siempre la sombra, evitar la exposición al sol en las horas de más calor y protegerse mediante sombrero, gafas de sol y protector solar cuando sea necesario salir al exterior.
El documento también desaconseja realizar grandes esfuerzos físicos que generen una sudoración intensa durante las horas de más calor y recuerda que nunca deben dejarse personas o animales en vehículos estacionados y cerrados.
El plan dedica un apartado específico a las personas más vulnerables, en el que recomienda llamar o visitar al menos una vez al día a las personas mayores que viven solas o tienen movilidad reducida, ofrecer agua con frecuencia a bebés y niños pequeños y evitar su exposición al sol.
Además, aconseja revisar la medicación y los signos de alarma en personas con enfermedades crónicas.
Entre las recomendaciones adicionales, el documento señala que la medicación debe mantenerse en un lugar fresco, ya que el calor puede alterar su composición y sus efectos, aconseja consultar a los servicios de salud si los síntomas relacionados con las altas temperaturas se prolongan durante más de una hora e insta a informarse únicamente a través de fuentes oficiales.
El documento indica que quienes cuidan de personas mayores, ya sean familiares o profesionales, deben contactar con ellas al menos dos veces al día para comprobar su estado de salud y asegurarse de que aplican las medidas preventivas.
El plan establece también recomendaciones específicas en función del nivel de riesgo epidemiológico. En riesgo leve aconseja mantenerse hidratado y fresco, protegerse del sol y mantener la vivienda ventilada.
En riesgo moderado añade reducir la actividad física y evitar el ejercicio intenso al aire libre entre las 11.00 y las 18.00 horas.
Cuando el riesgo es elevado, recomienda cancelar las actividades al aire libre durante las horas de más calor y trasladarlas a las horas más frescas del día, proteger especialmente a las personas del entorno y utilizar aire acondicionado o permanecer en lugares climatizados.
En caso de riesgo extremo, que afecta a toda la población, aconseja cancelar las actividades al aire libre y permanecer en un lugar fresco, incluso durante la noche.
El director general de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS), José Díaz-Flores, el jefe de servicio de Promoción de la Salud, Juan Manuel Méndez, y la jefa del servicio de Epidemiología y prevención, Elena López, han presentado este plan de vigilancia y prevención frente al calor.
Durante la presentación, los responsables de Salud Pública precisaron que las 130 defunciones atribuidas al calor en Canarias el pasado año, difundidas por el Ministerio de Sanidad a través del sistema de Monitorización de la Mortalidad (MoMo), son una estimación estadística y no corresponden a muertes directas por golpe de calor.
Explicaron que esta herramienta sirve para la vigilancia epidemiológica al calcular el exceso de mortalidad asociado a las altas temperaturas respecto al patrón habitual de defunciones.
Según indicaron, aproximadamente un 3 % de esas defunciones atribuibles corresponderían a fallecimientos directamente provocados por un golpe de calor, mientras que el resto serían muertes de personas, en muchos casos con patologías previas, cuyo estado de salud se descompensa durante un episodio de altas temperaturas.
En estos casos, la causa oficial del fallecimiento puede ser, por ejemplo, una enfermedad cardiovascular, aunque el calor haya contribuido al desenlace.
El director general de Salud Pública ha destacado que el aumento de las temperaturas y la elevada radiación ultravioleta que registra Canarias durante buena parte del año hacen necesario reforzar la sensibilización de la población para reducir los riesgos para la salud y consolidar campañas preventivas específicas para cada estación.
Por su parte, la jefa de Vigilancia Epidemiológica de Enfermedades No Transmisibles, Elena López, ha precisado que durante el último quinquenio se registraron 428 atenciones hospitalarias relacionadas con el calor y que más de la mitad se concentraron entre 2021 y 2023, siendo este último el de mayor incidencia.
La campaña informativa presentada de forma paralela se difundirá mediante vídeos, cuñas de radio y redes sociales bajo el lema “En Canarias el verano es pura felicidad”, con mensajes dirigidos a promover la hidratación, la protección solar, la alimentación saludable y otras medidas preventivas durante los meses estivales, ha añadido el jefe de servicio de Promoción de la Salud.
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