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Isla Bonita Love Festival

Topacio Fresh pondrá voz al proyecto social LGTBI del Isla Bonita Love Festival

La galerista argentina afincada en Madrid, popularmente conocida por ser performance del grupo Fangoria, formará parte de la II Convención Política y Social de Canarias sobre el cumplimiento de los derechos del colectivo

Topacio.

La argentina Topacio Fresh, afamada galerista afincada en Madrid y colaboradora del grupo musical Fangoria (performance del grupo liderado por Alaska), ha confirmado su participación el próximo 27 de julio en la mesa social del Isla Bonita Love Festival como una de las componentes de la II Convención Política y Social de Canarias sobre el cumplimiento de los derechos del colectivo LGTBI, que se desarrollará en el municipio de El Paso.

La directora artística de la Fresh Gallery, ubicada en el barrio madrileño de Salamanca, acude a la cita con el proyecto social nacido en La Palma tras ser elegida en varias ocasiones como una de las 50 personas más influyentes del mundo LGTBI y reconocida, entre otros premios acumulados, por su ejemplo de integración personal y social con el premio de la AET Transexualia y por la Comunidad de Madrid.

Topacio Fresh, junto a otros participantes en la convención que se darán a conocer próximamente, trasladará al público asistente a estas jornadas sociales su experiencia personal para apoyar el proyecto liderado por el Cabildo Insular de La Palma, como base del Isla Bonita Love Festival.

El Cabildo, a través de Sodepal y con el consejero Jordi Pérez Camacho como alma máter del proyecto, pretende poner en marcha la primera asociación LGTBI de La Palma, trabajando para ello en la absoluta normalización, naturalización e integración del colectivo en la sociedad insular y protegiendo el derecho a la libre elección de condición sexual y expresión de la misma.

Su experiencia en España, un ejemplo de crecimiento personal

Fresh es un espejo que resume ese objetivo. La Fresh Gallery está situada en un semisótano de un elegante edificio del barrio de Salamanca. Cuando abrió sus puertas, hace ya ocho años, agitó la escena artística madrileña, cuyos principales agentes no sabían muy bien cómo posicionarse ante la nueva propuesta.

Ante la duda, hubo muchas reticencias. Al frente del negocio se encontraba (se encuentra) la argentina Topacio Fresh, que hasta entonces era conocida sobre todo por su explosiva imagen (rubia platino en la línea de las vedettes de su país, pero modalidad transgénero), por sus modales algo deslenguados y su desempeño como corista del grupo Fangoria. Hoy en día todo el mundo sabe quién es.

Su constancia y capacidad emprendedora y creativa ha convertido a La Fresh Gallery en un centro neurálgico de reunión de artistas, músicos, cineastas, “celebrities” y personajes representativos del mundo cultural y del “entertainment” español, convirtiendo en todo un evento social sus ya famosas inauguraciones.

Compaginando su faceta de galerista, colabora activamente en varios programas de televisión y medios gráficos, siendo el punto de partida el “docureality” emitido por la cadena MTV, Alaska y Mario, y apariciones puntuales en el cine, como en la película de Álex de la Iglesia (Las brujas de Zugarramurdi) dónde interpreta a una bruja en un pequeño cameo.

Una referencia social, sin querer serlo

En una entrevista personal realizada en 2014 por Vanity Fair, la popular Topacio Fresh habló abiertamente de su experiencia personal, expresando su parecer respecto al transgénero. Algunas de sus frases contienen un gran valor social y hoy son ejemplo para muchos de libertad de acción y conciencia plena sobre los problemas que soportan muchas personas vinculadas al colectivo LGTBI.

“Hace poco me vino una madre con su niñita transexual y me pedía consejo. Y pensé que ella, como madre, posiblemente sería más apropiada que yo para aconsejar a la niña. Una niña que lo que tendría que hacer es estar jugando, y en todo caso siendo aconsejada y guiada por sus docentes, o por una institución pública”, explicó.

En esa misma entrevista dijo: “Hace poco leía –porque sin querer leo mucho- que en Latinoamérica la esperanza de vida de los transexuales es de 39 o 40 años. Yo ya he pasado esa edad. Esas cosas hacen que te des cuenta de que eres una privilegiada. Y de que si he ido por el camino adecuado es porque me ha acompañado la suerte”.

Incluso, cuando habla de su niñez, enseña el camino de la plena conciencia personal sobre el entorno que la rodeaba y sobre cómo enfrentarse a los miedos generados por su propia condición: “Yo entonces era un poco loca, la rara del pueblo. Se sabía que lo mío por algún lado iba a explotar. Todos me decían que se notaba una energía ahí… Que iba a ser cantante, o actriz, o que iba a acabar debajo de un puente, yo qué sé…. Tuve bullying. Un poco. El necesario para hacerme más fuerte. De las desventajas, sacaba el lado positivo. Era inteligente, tenía buenas notas, y los compañeros se me acercaban para que los ayudara…. Y con mis padres, bien. Hubo una crisis de adolescencia, pero ellos asumieron lo mío antes que yo misma. Tuve la típica conversación con mi mamá, y ella me dijo: ‘Ya era hora. Lo esperaba desde hace cinco años’. Eso me quitó un peso de encima”.

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