El enrame de las cruces también es cosa de niños y un ejemplo lo encontramos en Pablo González, un niño de once años que ha colaborado con la Fiesta de la Cruz haciendo una bonita cruz con aires marineros, lo que permite pensar que el relevo en esta tradición está garantizado.
Un trabajo que le ha llevado meses y con el que este menor demuestra que posee una gran sensibilidad artística y mucha creatividad, y que muchos han podido disfrutar en esta jornada festiva en la capital de la isla, pero también en los municipios de las Breñas y Mazo.
















COMENTARIOS (2)
¡Enhorabuena Pablo! que cunda tu ejemplo.
¡Enhorabuena Pablo! que cunda tu ejemplo.