La esperada lluvia se ha dejado sentir este viernes en la isla bonita y ha hecho que el Barranco de las Angustias vuelva a correr, una imagen cada vez más inusual debido a la prolongada sequía que afecta a La Palma desde hace ya algunos años y que está poniendo en serio peligro la actividad agrícola y ganadera.
Un agua bendita que llega en medio de una crisis sanitaria, social y económica sin precedentes provocada por el coronavirus y que supone un rayo de esperanza para una isla, eminentemente agrícola, que mira cada vez con más preocupación al cielo esperando su llegada.
Se trata, sin duda, de la imagen más amable de una jornada en la que los palmeros han permanecido confinados en sus casas para frenar el avance del virus. El aspecto negativo es que el agua que corre barranco abajo acabe perdiéndose en el mar en un momento como el actual en que cada gota cuenta.
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COMENTARIOS (12)
hacia el mar 😉
hacia el mar 😉
Ya era hora de que pasara algo bueno. Saludos.
Ya era hora de que pasara algo bueno. Saludos.
Todo ese agua al mar... Habría que hacer algo para recoger todo ese agua tan necesaria
Todo ese agua al mar... Habría que hacer algo para recoger todo ese agua tan necesaria
Con tantas preocupaciones y malas noticias, cosas así se agradecen. Un alivio importante para nuestros agricultores especialmente del Valle, que no veían llover desde algunos años. Un pequeño respiro por cantidad, pero muy importante y esperanzador.
Con tantas preocupaciones y malas noticias, cosas así se agradecen. Un alivio importante para nuestros agricultores especialmente del Valle, que no veían llover desde algunos años. Un pequeño respiro por cantidad, pero muy importante y esperanzador.
En los setenta del siglo pasado en Gran Canaria se construyeron presas bastante grandes por NECESIDAD. En La Palma desde que yo recuerdo ver correr los barrancos era un espectáculo que nos hacía babear. Seguimos igual, pero sin agua.
En los setenta del siglo pasado en Gran Canaria se construyeron presas bastante grandes por NECESIDAD. En La Palma desde que yo recuerdo ver correr los barrancos era un espectáculo que nos hacía babear. Seguimos igual, pero sin agua.
La Isla redonda era y es un secarral desforestado...
La Isla redonda era y es un secarral desforestado...