Mi almendro florido
se vistió de encajes
con el sol de mayo
y la brisa clara.
A la luz del alba
deja oír su canto
y asoma radiante
su corola blanca.
Cada flor que anida
en su brazo alado
es miel en la brisa
es voz de su canto.
Mi almendro florido
vestido de encajes,
anhelo tu sombra
nube fascinante,
pétalos tejidos
de aurora y rocío
con sol del invierno
y otoño escondido.
No te vayas nunca
quédate por siempre
en nuestros dominios
desbordando efluvios
robando suspiros
tejiendo ilusiones
dorando caminos…
Dormiré a tu sombra
te brindaré mimos
te daré mis besos
mis desvelos limpios,
cuidaré tus pétalos
con mucho cariño,
pero no te vayas
mi almendro florido,
quédate por siempre
en nuestros dominios.
Marynieves Hernández
Caracas, enero, 2013
















COMENTARIOS (26)
Preciosa. Se le echaba mucho de menos, doña Mary Nieves: Almendro florido que hablas callando silencian tus flores el alma llorando.
Preciosa. Se le echaba mucho de menos, doña Mary Nieves: Almendro florido que hablas callando silencian tus flores el alma llorando.
Almendro florido tu flor yo he cortado la guardé en mi pecho la siento llorando. Gracias Sr. Pedro Luis.
Almendro florido tu flor yo he cortado la guardé en mi pecho la siento llorando. Gracias Sr. Pedro Luis.
Almendro florido sin hojas tus ramas tus flores desnudas nos visten el alma. Pronto darás fruto almendras amargas para quien no mira tu flor en La Palma. A usted, doña Mary Nieves, por enseñarnos a "mirar" los almendros.
Almendro florido sin hojas tus ramas tus flores desnudas nos visten el alma. Pronto darás fruto almendras amargas para quien no mira tu flor en La Palma. A usted, doña Mary Nieves, por enseñarnos a "mirar" los almendros.
¡Qué bonito don Pedro Luis! Sus versos no tienen parangón. Usted con su inteligencia con su acucioso saber me pone a pensar sin tregua sin saber qué responder. El almendro con sus flores la almendra con su sabor, ellos le dirán mil cosas en instantes y sin voz, cosas hermosas que nunca sabré decírselas yo.
¡Qué bonito don Pedro Luis! Sus versos no tienen parangón. Usted con su inteligencia con su acucioso saber me pone a pensar sin tregua sin saber qué responder. El almendro con sus flores la almendra con su sabor, ellos le dirán mil cosas en instantes y sin voz, cosas hermosas que nunca sabré decírselas yo.
Doña Marynieves, doña Marynieves... no sea abusadora... La qué sabe, sabe... otros deshojamos los almendros, desnudamos sus flores y partimos, si acaso, alguna almendra..., amargas para más "inri". Un fuerte abrazo.
Doña Marynieves, doña Marynieves... no sea abusadora... La qué sabe, sabe... otros deshojamos los almendros, desnudamos sus flores y partimos, si acaso, alguna almendra..., amargas para más "inri". Un fuerte abrazo.
Sr. PedroLuis: Ya somos dos los que le instamos a que escriba, sin dejar de practicar sus dignos comentarios. Sin otro particular, atte.
Sr. PedroLuis: Ya somos dos los que le instamos a que escriba, sin dejar de practicar sus dignos comentarios. Sin otro particular, atte.
En su capullo de oro la almendra se está cuajando, la luna mira celosa porque el sol la está besando. Vestida de terciopelo con zapatitos dorados el corazón de la almendra crecido y enamorado endulza a don Pedro Luis convertido en almendrado. Un abrazo
En su capullo de oro la almendra se está cuajando, la luna mira celosa porque el sol la está besando. Vestida de terciopelo con zapatitos dorados el corazón de la almendra crecido y enamorado endulza a don Pedro Luis convertido en almendrado. Un abrazo
Doña Marynieves, usted está llevando al límite mi "capacidad de atrevimiento". Además, muestra una paciencia infinita con este voluntarioso "almendrado", que confunde el verso con la merienda. Con todo el afecto y la admiración que me merce: En bandejita de plata me pondría a navegar si así…
Doña Marynieves, usted está llevando al límite mi "capacidad de atrevimiento". Además, muestra una paciencia infinita con este voluntarioso "almendrado", que confunde el verso con la merienda. Con todo el afecto y la admiración que me merce: En bandejita de plata me pondría a navegar si así…
Yo no se versar ni tampoco prosar pero no por ello me voy a callar.
Yo no se versar ni tampoco prosar pero no por ello me voy a callar.
No crea don Eulogio que de usted me había olvidado, sus generosas palabras gran regocijo me han dado. Gracias por su comprensión por su estímulo sincero por no quedarse callado, por su prosa, por sus versos. Saludos
No crea don Eulogio que de usted me había olvidado, sus generosas palabras gran regocijo me han dado. Gracias por su comprensión por su estímulo sincero por no quedarse callado, por su prosa, por sus versos. Saludos
No se acobarde don Pedro la cosa no es para tanto, todos sabemos muy bien que hay reservas para rato en su fardo del saber. Merendar bajo un almendro es de un gusto singular, con los dulces almendrados con los pétalos de flor con Cupido y su artimaña... ¡Vaya lío! sí señor. No, no, creo que lo…
No se acobarde don Pedro la cosa no es para tanto, todos sabemos muy bien que hay reservas para rato en su fardo del saber. Merendar bajo un almendro es de un gusto singular, con los dulces almendrados con los pétalos de flor con Cupido y su artimaña... ¡Vaya lío! sí señor. No, no, creo que lo…
Quíen diría que este espacio mantenido en cuantro letras pudiera llegar a ser foro de ilustres poetas. No me pierdan la costumbre de dar tamañas sorpresas a esta tertulia de amigos tan faltos de buenanuevas Marynieves, el talento en la distancia se aprecia Pedro Luis, piense en Cuquillo Que era también…
Quíen diría que este espacio mantenido en cuantro letras pudiera llegar a ser foro de ilustres poetas. No me pierdan la costumbre de dar tamañas sorpresas a esta tertulia de amigos tan faltos de buenanuevas Marynieves, el talento en la distancia se aprecia Pedro Luis, piense en Cuquillo Que era también…
"Le dije al almendro, háblame de Dios. Y el almendro floreció" Saludos
"Le dije al almendro, háblame de Dios. Y el almendro floreció" Saludos