Sueles llegar con nacarado rostro
y amable amanecer en tu semblante.
Llegas cada mañana en breve pestañeo
con suave aroma a vid y frutos secos,
al arrope que cuece en las bodegas,
con ese andar que te ha enseñado el tiempo
entre ramajes de tomillo y hierbabuena
ungido por las mieles que te besan.
Con la suave seda de tus alas, vas
dibujando azules de bonanzas.
Con el celeste hilo de tu vuelo
tejes el esplendor de las cosechas,
los tristes sentimientos de añoranza,
las miradas que en tu pecho se desvelan.
Amorosa copa traes en tus manos,
amoroso el silencio en los pinares,
tu mar, tu cielo, todos los campos,
la delicada lluvia en los cristales…
la embriaguez de crepúsculos dorados.
Septiembre
Sueles llegar con nacarado rostro,
una copa de mosto entre las manos
para brindar entre celajes rotos
por las vasijas plenas de dulzura,
por el ritmo acompasado en los lagares
aquellos ritmos que exprimieron despiadados
de las uvas cada gota de sus bagos.
















COMENTARIOS (14)
Oloroso vino de letras. Notas a tierra húmeda, monte y madera vieja, amor por tu tierra. Con el perfume de tus palabras, cierro los ojos y casi siento el trago. Salud...
Oloroso vino de letras. Notas a tierra húmeda, monte y madera vieja, amor por tu tierra. Con el perfume de tus palabras, cierro los ojos y casi siento el trago. Salud...
Siempre es placentero sentir tu presencia, demostrando el cariño y la añoranza por nuestra tierra. Muchos saludos. Marynieves.
Siempre es placentero sentir tu presencia, demostrando el cariño y la añoranza por nuestra tierra. Muchos saludos. Marynieves.
Septiembre Con él llegó la luz a mi retina El sabor de la leche de mi madre El sudor del cariño de mi padre Mientras vino se hacía en las bodegas Y, tras septiembre, el otoño que nos llega. Gracias doña Marynieves, por recordadnos que la vida sigue. Abrazos.
Septiembre Con él llegó la luz a mi retina El sabor de la leche de mi madre El sudor del cariño de mi padre Mientras vino se hacía en las bodegas Y, tras septiembre, el otoño que nos llega. Gracias doña Marynieves, por recordadnos que la vida sigue. Abrazos.
¡Vaya chispa la suya, AlbertoManuel! Personas como Ud. son las que alientan nuestra inspiración. Saboree bien ese trago, exprimiendo el elíxir que encierra cada verso, así, como Ud. sabe hacerlo. Un afectuoso saludo
¡Vaya chispa la suya, AlbertoManuel! Personas como Ud. son las que alientan nuestra inspiración. Saboree bien ese trago, exprimiendo el elíxir que encierra cada verso, así, como Ud. sabe hacerlo. Un afectuoso saludo
Claro que sí, andresfrancisco. El amor que se siente por la tierra donde se nace y se crece, es como el amor a la madre, aunque no esté, siempre la tenemos presente en cada momento, llevándola con nosotros, en el alma siempre, al lugar donde nos encontremos. Gracias por tus palabras, un abrazo
Claro que sí, andresfrancisco. El amor que se siente por la tierra donde se nace y se crece, es como el amor a la madre, aunque no esté, siempre la tenemos presente en cada momento, llevándola con nosotros, en el alma siempre, al lugar donde nos encontremos. Gracias por tus palabras, un abrazo
Ya decía yo don Pedro Luis. Tenía que ser Septiembre el mes afortunado en llevar la luz a su retina. Llegó Ud. como un nuevo fruto, endulzando los días de los que allí le esperaban. La bonanza de los mares, hizo nido en su alma. El canto de los pajarillos puso música en sus oídos y los ocasos matizados... ¡Ay! los…
Ya decía yo don Pedro Luis. Tenía que ser Septiembre el mes afortunado en llevar la luz a su retina. Llegó Ud. como un nuevo fruto, endulzando los días de los que allí le esperaban. La bonanza de los mares, hizo nido en su alma. El canto de los pajarillos puso música en sus oídos y los ocasos matizados... ¡Ay! los…
Gracias doña Marynieves. siempre es un placer, contemplar el vuelo y los revueloa de su "mariposa". Abrazos.
Gracias doña Marynieves. siempre es un placer, contemplar el vuelo y los revueloa de su "mariposa". Abrazos.