Unas 5.000 personas acompañaron este domingo a la Virgen del Pino, en El Paso, en el retorno a su hogar, en el monte, donde ya descansa tras un ascenso que comenzaba cuando aún no había amanecido y en el que se palpó la emoción y la devoción en medio de un ambiente festivo como marca la tradición.
Pasadas las diez de la mañana, la venerada imagen llegaba a su destino a hombros de los fieles, que se turnaron para cargarla y que cada tres años la acompañan en las fiestas trienales que organiza el ayuntamiento en su honor y que este año, dicen, han brillado especialmente por los actos programados y por la calidad de los mismos.
Durante la Subida, la joven pasense Flavia Cruz interpretó el Ave María en honor a la Virgen, que puso la piel de gallina a más de uno de los presentes y que arrancó vivas para la venerada imagen y aplausos.
Las Fiestas Trienales de la Bajada de la Virgen del Pino, del municipio de El Paso, se despiden de este modo hasta dentro de tres años, cuando la virgen de manto verde vuelva a bajar a la ciudad para regocijo de sus habitantes.
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COMENTARIOS (2)
ya es mas emotiva la subida que la bajada, solo con no aguantar tanto borracho...
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