Han pasado 42 días desde que se decretó el confinamiento. Seis semanas en las que los más pequeños solo han podido ver la calle desde una ventana o el balcón de sus casas. Un aislamiento que hoy se ha roto, al menos por una hora, en la que están pudiendo salir a la calle los menores de hasta 14 años.
En Santa Cruz de La Palma ha salido el sol desde bien temprano y ya se podía ver a algunos padres y madres con sus hijos reencontrándose con la calle. Hasta tres menores pueden ir acompañados de uno de los padres o madres, a una distancia de un kilómetro de su domicilio.
De alguna manera la ciudad ha recuperado la sonrisa que había perdido por la tragedia de la pandemia y la ausencia de los más pequeños por sus calles. Es verdad que hay una cierta timidez y hasta desconfianza en este reencuentro, lógica después de tanto tiempo de ausencia. Lo que no se puede perder de vista es que hay que seguir manteniendo el respeto a las normas que nos hemos dado para frenar el avance de la pandemia y que han ido dando resultados.
Un domingo de esos de verano, en los que las calles vuelven a latir, aunque bajito, con la alegría de los pequeños. Estamos, sin duda, ante un símbolo de esperanza en esta lucha contra el coronavirus.
















COMENTARIOS (0)